Eclipse 2020 en Río Negro y 6 de diciembre 1882: Venus pasó frente al Sol y se vio en Patagones

 

En el año 1882 instalaron una estación astronómica francesa en Carmen de Patagones.

El 6 de diciembre de 1882 el planeta Venus pasó frente al sol y nuestro lugar, Carmen de Patagones, fue sitio preferencial en el mundo para observarlo. La Academia de Ciencias de París, con el apoyo logístico de la Armada Argentina y de la provincia de Buenos Aires, montó la estación astronómica que vemos en imagen compuesta por tres grandes casillas que alojaban dos telescopios y dos casillas menores para instrumental, estación telegráfica y depósito.

El licenciado en Ciencias Astronómicas Gerardo Milesi, con nuestra colaboración, pudo determinar su ubicación exacta: la manzana delimitada por las calles Suipacha, Italia, San Martín y Bernardino Rivadavia.

Texto: Museo Emma Nozzi, de Carmen de Patagones

A continuación nota del periodista y recopilador de historias patagónicas Carlos Espinosa (Carmen de Patagones-Viedma)

La tranquila aldea que era Carmen de Patagones en 1882 se alteró con aquellos fenómenos astronómicos que pudieron observarse, con claridad, en sus cielos, en los meses de septiembre y diciembre de aquel año.

El escribano Francisco Pita, nacido en Carmen de Patagones en 1870, dejó para la posteridad su libro “Remembranzas”, con una serie de maravillosas crónicas sobre sucesos de la vida cotidiana en esta población en los últimos años del siglo 19 y comienzos de la centuria siguiente.

El paso de Venus por la esfera solar fue un acontecimiento de marcado interés internacional, monitoreado desde Francia, que era en aquellos años el país con mayores adelantos en materia astronómica. Pero, además, la expectativa y los preparativos para su observación en el ámbito de la provincia de Buenos Aires (sitio del mundo privilegiado en ese sentido) dio lugar a la creación del Observatorio Astronómico de La Plata, que aún hoy, 138 años más tarde es de los más importantes de la Argentina.

Una publicación contemporánea del observatorio platense recuerda que “los franceses organizaron diez misiones: una misión a la isla de Haití (a cargo del científico Callandreu), una a México (Bouquet de la Grye), una a la Martinica (Tisserand, Bigourdan, Puiseaux), una a Florida (coronel Perrier), una a Santa Cruz de la Patagonia (capitán de Fragata Fleuriais), una a Chile (teniente de navío de Bernardières), una a Chubut (Hatt), una en Río Negro (Perrotin, director del observatorio de Niza), una a Cabo de Hornos (teniente de navío Courcelle-Seneuil) y finalmente una a Bragado (teniente de navío Perrin)”.

Ese lugar de Río Negro (sobre la costa del curso fluvial, no en el territorio nacional que lleva su nombre) fue más exactamente Patagones y el astrónomo Joseph Perrotin era una de las máximas autoridades mundiales de los estudios del cielo.

Lo que sigue es el capítulo de Francisco Pita en su libro.

“En el mismo año 1882 ocurrió el paso del planeta Venus por el disco solar. Patagones fue uno de los puntos privilegiados del globo, desde donde pudo observarse mejor y allá fue una comisión de sabios franceses del Observatorio Astronómico de Paris, presidida por Mr. Perrotin, con telescopio y demás aparatos.

Estableció su observatorio en campo raso, al Oeste de la actual chacra Experimental hasta donde se construyó un ramal de línea telegráfica que lo comunicaba con la oficina del pueblo y a su vez, directamente, con el observatorio nacional de Córdoba. Felizmente había entre el personal de telegrafistas uno que hablaba francés, don Francisco Gernel, y a él se le encargó de la oficina del observatorio, la que permaneció allí por espacio de quince o más días.

El día del paso del planeta amaneció nublado y así siguió toda la mañana hasta pasadas las once y media, pero minutos antes de las doce, que era la hora matemáticamente fijada, se despejó el cielo con gran contento de los astrónomos y de toda la población, que así lo pudieron observar en todo su esplendor, los primeros con sus grandes aparatos y los vecinos con vidrios ahumados.

Pasó Venus majestuosamente por el disco solar en pocos minutos, produciendo la sensación de parecer una pelota de goma, negra y del tamaño de una naranja, pasando frente al disco de un tambor de banda de música. No se hablaba de otra cosa en aquellos días, en la calle, en los hogares y en la Escuela, donde lo acosábamos a nuestro maestro don Luis De Marco a preguntas sobre ese asunto, y él se complacía explicándonos cuanto sabía de tan interesante materia.

Mucha gente tenía una idea errónea sobre ese asunto, pues confundía a Venus con el cometa, lo que hizo exclamar a una señora, en la noche del casamiento de una conocida señorita, dirigiéndose al esposo, después de la consagración: ¡usted se lleva a la niña más hermosa del pueblo, pues Fulanita es la estrella de Venus que sale en la punta del cometa!”

Pita no precisó las fechas, pero de la consulta de otros documentos se pudo establecer que el día 6 de diciembre de 1882 fue cuando se logró la más perfecta observación”.

Hasta aquí un fragmento de mi crónica de tiempo atrás Agrego hoy, 6 de diciembre, día exacto del aniversario de aquel hecho, que la fotografía rescatada por los amigos del Museo Emma Nozzi es de extraordinario valor documental.

Lo interesante es que han establecido la ubicación del campamento con rigurosa exactitud, discrepando con lo escrito por Pita, que lo situaba mucho más lejos del casco urbano. Una vez más: felicitaciones Museo Emma Nozzi.

 

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