Laura Ríos, de Viedma, infante de la Marina Argentina en Chipre, patrulló para Naciones Unidas

 

Laura Valeria Ríos (31), nacida en Viedma, cabo primero de la Infantería de Marina Argentina, regresó al país después de participar en acciones de paz en la Isla de Chipre, a cargo de las Naciones Unidas. Durante seis meses fue conductora de vehículos de patrulla de esa organización internacional.

A través de la Gaceta Marinera, portal oficial de la Armada Argentina, Ríos explicó brevemente el balance de su primera misión. “Patrullamos por sectores de responsabilidad, en acciones que son importante para mí y para mi familia”.

“Significa mucho para las mujeres, porque no van muchas a llevar a cabo esas acciones y, por eso, es un desafío”.

Aseguró que “no hay diferencias (con los hombres en la Armada Argentina) porque todos hacemos lo mismo y, por eso, estoy agradecida a esta fuerza de seguridad nacional”.

Durante 180 días formó parte de la Fuerza de Tarea Argentina Chipre XLIX.

Ríos cumple funciones en la Compañía de Ingenieros Anfibios, unidad que compone la Fuerza de Infantería de Marina de la Flota de Mar con asiento en la Base Naval Puerto Belgrano, al Sur de la provincia de Buenos Aires. Fue seleccionada para ser parte de la Fuerza de Tarea Argentina Chipre XLIX, lo que la llevó a cabo durante seis meses en el marco de la misión de paz de las Naciones Unidas.

El año pasado se incorporó al Compañía de Ingenieros Anfibios luego de realizar el curso de Ingeniera Anfibia, destino que presta apoyo a todas las unidades de la Infantería de Marina y en Chipre cumplió con el rol de conductora manejando los vehículos de la ONU que patrullan la isla.

Hace 10 años dejó Viedma para ingresar a la Armada. “Mi mamá, hermanos y muchos sobrinos se encuentran en mi ciudad natal”, apuntó antes de viajar. Ella se encuentra en la Base de Infantería de Marina Baterías, cercana a Puerto Belgrano y a la ciudad de Punta Alta, donde vive con su novio.

Desde chica quiso vestir el uniforme.“Mi hermano mayor hizo el servicio militar en el Batallón de Infantería de Marina Nº 1 (BIM1), yo tenía cinco años y cuando llegaba a casa lo hacía con su uniforme camuflado; lo veía y yo quería ser como él, es así que fui creciendo con esa imagen de ser militar. Apenas terminé el secundario en el Centro de Educación Media Nº 91 de Viedma, me inscribí para rendir y acá estoy”, contó acerca de su historia.

Dos de sus hermanos incursionaron en el Ejército Argentino, aunque actualmente no continúan en la fuerza y el mayor es policía en Cipolletti, quien está muy orgulloso de sus logros. “Toda mi familia lo está porque sabe que me gusta y es lo que quería desde chica. Ahora soy la única militar y aunque mamá se preocupa mucho yo le digo que me encanta”, aseguró.

Como integrante de la Infantería de Marina y personal de Ingenieros Anfibios su adiestramiento es permanentemente y realiza salidas al terreno y campañas de instrucción durante todo el año, en diferentes climas y relieves del país.

“Cuando ingresé fui Naval en la especialidad de Artillera, pero me atraía e interesaba mucho la Infantería de Marina; pedí el cambio de Escalafón y acá estoy muy contenta hace cinco años. Las mujeres podemos hacer todo porque se trabaja en equipo; es una vida sacrificada pero uno se acostumbra”, detalló con entusiasmo.

“Ser infante de Marina cambió mi vida y estoy realmente orgullosa de pertenecer a la Armada Argentina. Sin dudarlo, porque es así, servir a la Patria es estar a disposición de lo que se requiera, para lo que sea y donde sea”, aseguró.

Entre las expectativas en su carrera contó con emoción el logro personal de haber realizado el curso para Ingeniera Anfibia, “y me gustaría a futuro poder seguir adquiriendo más experiencia en esta capacitación”, expresó Laura.

La Compañía de Ingenieros Anfibios fue creada en 1947 y su Bautismo de Fuego fue en 1982 cuando fue destacada a Malvinas. Es una unidad de apoyo de combate a todas las unidades de la Infantería de Marina.

Sus características particulares son amplias y sus tareas variadas. Posee Secciones de Ingenieros –donde se encuentra destinada la Cabo Primero Ríos–; Equipos y Máquinas Especiales; grupos de defensa ante Guerra Química, Bacteriológica y Nuclear (QBN); de Desminado Humanitario; y Potabilizador de Agua.

“Me gustaría que más jóvenes de Viedma se animen a ingresar a la Armada Argentina, somos muy pocos de Río Negro; los espero”, invitó hace seis meses antes de cumplir su primera misión de paz.

 

Acerca de Raúl Díaz

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