Los 80 de la Modesta Victoria, la “Gran dama del lago” del Nahuel Huapi en Bariloche

 

La tradición náutica y la memoria colectiva, generalmente, recuerdan como evento importante en la vida de un barco el instante de su bautismo y botadura, que por costumbre ocurren el mismo día.

Sin embargo, a pesar de estas emotivas y singulares ceremonias, el real instante del nacimiento de una nave es el día en que es colocada la quilla sobre las gradas del astillero, verdadera “columna vertebral” del buque.

Esta fecha es tomada para todos sus documentos y certificados de seguridad.

Sin conocer el motivo de esto, se me ocurre un paralelismo con la concepción humana, dado que se recuerda al nacimiento solamente, momento en que vemos todo terminado. Ver para creer.

En el caso de nuestra nave capitana, la motonave Modesta Victoria, “La Gran Dama del Lago”, como me gusta llamarla, sucedió y sucede lo mismo.

Quizá se deba a las enormes dificultades y esfuerzo colectivo que significaron la concreción de esa obra; no solo a los motivos sociales y políticos previos a la segunda guerra mundial, sino también los técnicos y económicos. Trasladar un buque, que fue armado parcialmente y vuelto a desarmar en Europa, al lago Nahuel Huapi para armarlo totalmente, fue costoso y debió ser agotador.

Verla flotar, seguramente, ha de haber sido una inolvidable satisfacción para muchos.

Como dato adicional para quienes no conocen su historia, el bautismo y la botadura no ocurrieron el mismo día, ya que luego del bautismo el 12 de febrero de 1938 no pudo ponerse a flote por dificultades en el varadero; esto sucedió con todo éxito unos meses más tarde. el 10 de noviembre del mismo año.

El móvil de esta breve introducción en la historia de nuestra Gran Dama del Lago, es que un día como hoy, pero de 1937 se colocaba el primer remache en la quilla de esta emblemática embarcación argentina; hecho que la convierte en una bella octogenaria Dama.

Este nacimiento fue registrado como relevante acontecimiento por numerosos medios gráficos de la época. Uno de ellos fue la popular revista Caras y Caretas, fundada por José Sixto Álvarez, conocido como Fray Mocho.

Su corresponsal en Bariloche, el actor y gran fotógrafo Ettore Giuseppe Luigi Pozzi, o simplemente Héctor Pozzi, registra en imágenes el momento.

La gigante intuición de Pozzi a mi entender, capta en unas pocas fotos los mejores sucesos, náutica y significativamente hablando.

Por ejemplo la rama en el remate de su roda (parte extrema delantera de la quilla = proa), devenida en cumbrera, fusiona sorprendentes tradiciones, tanto náuticas como locales, dignas de un estudio antropológico.

Pero la destacada “Joya” es la toma del primer remache con autoridades, operarios, vecinos, etc.

El valor de esta imagen es prácticamente inigualable en su historia. Además de reflejar que ese día fue imperdible para muchos, reúne en la escena a tres de los más relevantes protagonistas.

Al ingeniero Humberto Gamberale, que para E. Bustillo era “El padre espiritual” de la Modesta, director de Vías Navegables, responsable del diseño y pliegos de la licitación. A su izquierda Antonius Johannes Marie Verschure, director del astillero europeo, y al ingeniero Manuel I. Bianchi, director de obra, ex oficial de la Armada Argentina, “excelente persona dificilísima” para Verschure y que “tenía el defecto de sus propias virtudes” para Bustillo.

A pesar de estos novelescos roces, nada impidió que se reunieran ese día por única vez en “el primer latido de la remachadora”.

Para finalizar, me gustaría reflexionar sobre una curiosa pregunta hecha hace algún tiempo, sobre mi parecer de si debía decirse “El Modesta o “La Modesta”.

En ese instante como marino y estudioso de la tradición marinera, respondí por lo que había heredado culturalmente: “La Modesta”.

Más tarde, en algún atardecer lacustre sobre el kayak, reflexioné que para muchas ancestrales tradiciones, una embarcación y muchas cosas relacionadas con ésta, representan mayormente a lo femenino, el agua por ejemplo, por mencionar lo más básico.

Pero mi intuición a los pocos segundos, haciendo también un paralelismo con lo humano, me llevó a ver lo que casi todos sabemos: “Toda mujer cuando se lo propone y se siente como tal hasta su más interna fibra, Deslumbra. En cambio, solo algunos escasos hombres y con un gran esfuerzo, logran un buen impacto.”

Al instante supe que Modesta es “La”. Feliz aniversario.

Texto: Carlos Ariel Solari

 

Acerca de Raúl Díaz

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