Inicio Clima 100.000 hectáreas quemadas: “Llegó el verano y reapareció el drama”

100.000 hectáreas quemadas: “Llegó el verano y reapareció el drama”

 


 

 

 

Unas 90.000 hectáreas en Conesa y 10.000 en la zona de Viedma es el resultado, hasta el momento, de los incendios. La Estación Experimental del Valle Inferior y el Proyecto Cambio Rural difundieron un informe de la situación.

Llegó el verano y reapareció el drama de los incendios rurales en la Comarca Viedma-Patagones y la región del Monte oriental (Adolfo Alsina, Conesa, Pichi Mahuida y Patagones).

Hace varios años que pasa lo mismo: hay lluvias abundantes durante otoño-invierno para que crezca mucho pasto y durante primavera hay abundante semillazón en las flechillas. En diciembre sube la temperatura, termina el ciclo de las gramíneas, cae la semilla y se acumula pasto seco, combustible peligroso para el fuego.

Si el verano se mantiene fresco y húmedo, con algunas lluvias repetidas y rocíos fuertes, el pasto rebrota y se atenúa el riesgo de expansión de incendios. Si las condiciones son “normales”, con veranos cálidos y secos, con tormentas eléctricas intensas, el riesgo es alto y el incendio es casi inevitable.

Si a esta situación climática le sumamos una carga ganadera baja que no consume todo el forraje crecido y las escasas medidas de prevención que no se aplican en el momento adecuado, el riesgo es mucho mayor. Peor aún, a veces motivados por los primeros fuegos, se intenta prevenir tarde usando fuego en días de calor y fuertes vientos para limpiar alrededores de las casas, banquinas o alambrados, aumentando dramáticamente el riesgo de incendio, en vez de disminuirlo.

En otra situación bastante común nos encontramos con un productor consciente que toma las medidas de prevención correctas y mantiene limpias las picadas, cortafuegos, alambrados en su campo, pero no alcanza si el resto no lo hace (campos vecinos, banquinas de rutas, vías de ferrocarril).

Estos últimos años, el grupo de Recursos Naturales de la EEA Valle Inferior elaboró informes de alerta sobre el riesgo de incendios rurales, realizando recorridas por diferentes rutas y caminos del noreste patagónico para estimar el estado del monte y la cantidad de pasto acumulado (combustible) en cada zona. Con esta información y la obtenida de imágenes satelitales, fue posible elaborar mapas de riesgo y difundirlos.

Actualmente, a través del procesamiento imágenes satelitales de distintos orígenes en el Laboratorio de Teledetección de las EEA Valle Inferior INTA, puede hacerse un monitoreo de los focos de incendios, la distribución y la propagación en tiempo real. Estos incendios se iniciaron probablemente por la caída de rayos y fuertes vientos desatados a la medianoche del 20 de diciembre.

Al respecto, sobre una imagen LandSat 8 del jueves 22 de diciembre se marcaron los focos de calor detectados durante los últimos días al noreste de Gral. Conesa y al Sur de la Comarca Viedma Patagones (Gral. Palacio y La Cuchilla).

Estos puntos muestran el inicio y la rapidez de expansión del fuego potenciada por los fuertes vientos que día a día avanzó quemando pastos, arbustos, alambrados y animales. Las áreas oscuras indican la superficie quemada inicialmente, los puntos anaranjados representan los focos de calor del día 22 y los puntos rojos son los detectados el día 23 de diciembre.

 

El avance incontrolable del fuego, visible a la distancia por las columnas de humo generó alarma en la población en general y en algunos casos obligó al corte de rutas y suministros de electricidad y gas. Hasta el momento se han consumido una 90.000 ha al Norte Conesa y 10.000 en cercanías de la Comarca.

También fue notable el esfuerzo de bomberos, policías y productores que trabajaron sin descanso, tratando de controlar el fuego y evitar que los daños fueran mayores.

No vale discutir dónde empezó el fuego, quién es el culpable o quién debería pagar los daños. Es importante analizar por qué no se toman las medidas de precaución necesarias, cómo recuperar lo perdido y fundamentalmente, cómo nos organizamos para el futuro para atenuar estos siniestros.

Hay experiencia acumulada en todos los actores, productores, asociaciones, organismos de gobierno, establezcamos mecanismos de diálogo y de prevención ante un verano riesgoso. Es un problema de todos y se quemó menos del 1% de lo que puede quemarse.

Sepamos

Acerca de Raúl Díaz

Ver también

Los 90 de Eulalia”: Barrio Sur en la ribera del Conesa de color

En esta segunda parte aparecen en escena Los Osses. El sesquicentenario del pueblo trae aparejado …