¿A qué le tenían miedo los mineros de Sierra Grande.  A un enano? No comprobaron existencia

 

La creencia popular dice que un enano rondaba –y aún lo haría– por los túneles de la mina de Sierra Grande.

La ciudad de Sierra Grande, al Sureste de la provincia de Río Negro, fue un importante centro productivo del país, porque se encontraba la mina de hierro más grande de Sudamérica, que empleó a más de 500 trabajadores.

Los años dorados de la actividad minera pasaron. La drástica caída del precio de ese metal y el cambio de políticas estatales llevó al cierre de la firma, pero todavía queda en el imaginario social la presencia de un ser entre diabólico y bromista por los túneles del yacimiento: el enano de la mina de hierro.

Nadie pudo comprobar nunca su existencia, pero tampoco se ha demostrado lo contrario. Una de las creencias de los trabajadores, que son similares en este sector productivo en distintos puntos del continente, es que un enano que circula –sí, circula porque se cree que hoy en día continúa rondando– por la mina era el causante de cualquier desgracia, grande o pequeña, que sufriera cualquiera de los mineros.

Sería porque le invadían su hogar, por lo que le hacían a la tierra. No se sabe, pero cada vez que a un minero se le caía el casco protector, se le adjudicaba el hecho a una acción del enano. Lo mismo ocurría si un trabajador se caía, se desorientaba y encaraba para un túnel equivocado o cualquier tipo de inconvenientes que podría sufrir. Todo era obra del pequeño habitante de la mina que se vengaba por la intromisión del hombre, con el fin de espantarlos para que abandonaran su casa para siempre.

Es por ello, que antes de ingresar, los trabajadores se quitaban su casco en señal de respeto y le pedían a la imagen de Santa Bárbara situada en el ingreso y a la Madre Tierra que los protegiera. Cuentan los memoriosos que el ruego era para ambas porque creían que la primera intercedía por ellos ante la segunda y que ésta última escuchaba la solicitud y los protegía del enano, que continuaba en su intento de alejarlos de su reinado.

En 1991, el yacimiento dejó de ser explotado por el cierre de la firma que llevaba a cabo las acciones. Sierra Grande continuó sobreviviendo como pudo y encontró la veta turística con el Viaje al Centro de la Tierra, en el que los turistas pueden visitar las cuevas acompañados por un guía y revivir lo que fue el yacimiento más importante de esta parte del mundo.

Aún en ese contexto es que los turistas que se aventuran recorriendo la mina deben hacer de manera obligatoria el ritual que hacían los trabajadores para que Santa Bárbara, la protectora de los mineros y la Madre Tierra los ayuden a salir ilesos del paseo.

¿Quién es Santa Bárbara?

Santa Bárbara es la protectora de los mineros. Su origen no tiene que ver con la ciudad rionegrina ni con la Patagonia, y es la patrona no solo de los trabajadores de mina, sino que su devoción es compartida por otros obreros como los artilleros o los fundidores.

Cuenta la historia que, nacida en el siglo III, Santa Bárbara rechazó las creencias de Dióscoro, su padre, por ídolos paganos y se convirtió al cristianismo. Invadido por la ira, la capturó, la torturó y la mató degollándola en una montaña un soleado 4 de diciembre, día en el que se la homenajea.

 Texto: Octavio Del Real

Publicado en Ser Argentino

 Licenciado en Comunicación Social. Nacido y criado en Chubut. “Siempre que puedo, hablo de la Patagonia. Tengo buena memoria –para cosas bastante intrascendentes, pero buena memoria en fin–. Le meto ganas a lo que hago, porque sin pasión no vale la pena”.

 

 

Acerca de Raúl Díaz

Ver también

La Trochita volvió a unir  Río Negro y Chubut

Se trata de una salida promocional que realizó la legendaria formación chubutense, partiendo desde la …