De candidatos y mandatarios. Que defiendan los intereses de los rionegrinos, no levanta manos

 

“Un candidato o un funcionario político –dijo César Cantú- debería serlo aquel que sobrepasa a los demás en virtud, habilidad, saber. Que usa el poder supremo sin mirar su comodidad, o su propia utilidad. Los poderes políticos corresponden a quien es más capaz de hacer prevalecer la ley común de la sociedad. Es decir: la justicia; la razón y la verdad”.

El vocablo “candidato” según lo define el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define a “una persona a quién, mediante representación anterior o propuesta autorizada por electores, se reconoce el derecho a intervenir por sí o apoderados en las operaciones de una elección popular”.

La palabra “candidato” proviene del latín “candidatus”, de “candidus”, o sea blanco, cándido. Ya que los candidatos a las magistraturas importantes de Roma aparecían ante el pueblo en las jornadas de elecciones paseándose por el foro, (de agujero, o sea el espacio que quedaba vacío entre los edificios) llevando una especie de toga, con la particularidad de ser totalmente blanca, para poder ser distinguidos de los demás, y también para exponer los vestigios de las señales y cicatrices de las guerras en que había intervenido.

De esa forma, en la antigüedad, se preparaba para los cargos públicos a las personas más capaces, de un impecable comportamiento ético y que se hubiera destacado en la defensa de la patria en hechos heroicos.

De la misma forma podemos decir con respecto a la voz “mandatario”. Se definía originalmente a la persona que debía ejecutar el “mandato” que le era comisionado, sin embargo, desvirtuada en su acepción esta voz algunos políticos entienden por “mandatario” al que “manda”. Nada más equivocado.

Seguramente que los candidatos que aspiran a ser mandatarios comenzarán a recorrer las calles de los pueblos y ciudades como nunca en su vida lo han hecho, acompañados de su comitiva.

“Comitiva” deviene del latín “comité” por “conde” o señor principal y es el séquito o acompañamiento de nuestros candidatos.

¿De dónde han salido quienes nos representarán en la Cámara Nacional de Diputados? Sin duda que de nosotros mismos, los ciudadanos de a pie que vivimos y trabajamos en esta querida provincia.

Si en las PASO hay listas únicas en varios partidos o frentes electorales, la pregunta es ¿Para qué sirven?  ¿Son los candidatos elegidos por nosotros? ¿Se acordarán cuando estén en la gran ciudad de trabajar para el bienestar de sus provincianos?

Es de esperar que así sea. Que sean mandatarios de los intereses de los rionegrinos y no levanta manos del Poder Central o lo que es aún peor de los intereses sectarios de los partidos políticos nacionales de su pertenencia.

Sería bueno recordar que “Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que se ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo”. Y la frase es de Concepción Arenal.

 

Jorge Castañeda

Escritor – Valcheta

 

FOTO PUBLICADA POR LA SUPERDIGITAL- ROCA

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