Cierre de Escuelas Hogares Rurales. Por Ami El Hossen

 

Si te hubieses tomado el trabajo en ver todas las escuelas, sabrías que hay muchas escuelas rurales donde hace más de ocho años están cerrando cargos y con ellos Escuelas Hogares Rurales en las cuales han vivido y viven (en las pocas que quedan) niños que duermen, comen y se educan en ellas.

Escuelas donde además de dictarles clases, les cubren las necesidades básicas.

Muchas de estas escuelas rurales han cerrado sus puertas porque no hay alumnos en ellas ya que Promoción Familiar y el Ministerio al cual le compete esta situación en conjunto con el Gobierno no hacen su trabajo a ese nivel porque la educación es una inversión a largo plazo y no conviene.

Toda mi familia hizo la primaria en una escuela rural. En la Escuela Hogar Lorenzo Llanqueleo N° 69 de Sierra Pailemán. Mi mamá es docente allí hace 26 años.

Cuando era niña, veía a mi vieja y a sus colegas docentes cargar baldes de 20 litros de agua para que los chicos que vivían ahí se den una ducha. Hachaban leña para calentar el agua de los piletones, eran mamá/papá psicólogos, pedagogos, abogados, etc. Mi mamá jamás se quejó, ni siquiera cuando una hernia discal y su nervio ciático la dejo tres meses en cama. Obvio que todo ese trabajo era posible gracias al personal de servicio, era un trabajo en equipo, los porteros ayudaban en todo. Una gran familia.

En ese tiempo había muchos chicos en la “resi” con historias personales muy fuertes; casos de abuso, abandono, drogas, o simplemente chicos que como sus padres no tenían trabajo optaban por enviarlos donde había hogar y escolaridad. Para ellos esa escuela lo fue todo, para mi fue todo, por mas insignificante que te parezca. Un plato de comida caliente, una caricia, saber que ahí estaban bien, que nadie los iba a volver a lastimar o obligar a hacer cosas. Saber que estabas rodeado de amigos era único. A veces iban los misioneros y era emocionante porque sabíamos que íbamos a ir a acampar a Lonco Vaca o alguna actividad extra íbamos a hacer, toda una hazaña.

En la “resi” le decíamos tía a la señora que nos preparaba la comida y si la ayudábamos con la limpieza seguro teníamos porción doble de postres.
Era todo muy sano. A veces nos super aburríamos en el medio del campo, no teníamos cosas para hacer los fin de semanas y era feo, pero nos la rebuscábamos para divertirnos.
Seguramente alguien tal vez haya tenido otra experiencia pero en lo que a mi concierne, no tengo malos recuerdos de ello.
Con el tiempo los chicos egresaban, eramos cada vez menos. Algunos seguían el colegio secundario y otros se iban a laburar al campo con sus familias.
Hoy la realidad es diferente. Han cerrado muchas escuelas hogares y le han quitado a los niños esos de campo (allá donde no llega la luz y toman agua de un pozo ciego) la posibilidad de estudiar y al mismo tiempo estar en un hogar con otros compañeros bajo el cuidado de docentes y porteros que hacen el rol de padres. Esos docentes que han vivido más de 10 años en un paraje donde allí formaron su familia y hoy tienen que irse porque los re ubican en otras escuelas.
Por eso, cuando veo niños en las calles pidiendo para comer o cuando escucho relatos de docentes de ciudades contando como un alumno tiene problemas en el aprendizaje porque en su casa come pan duro con mate cocido, automáticamente me remito a pensar en todos aquellos edificios montados y olvidados: Sierra Pailemán, Arroyo Los Berros, Arroyo de la Ventana, Yaminue, Arroyo Tembrao, Cona Niyeu, etc. Hoy algunos cerrados sin niños, otros con un cupo muy bajo, a punto de cerrar. Es muy triste ver como se olvidan de aquellos lugares que alguna vez fueron el seno de muchos niños que hoy adultos seguimos en carrera. Yo soy egresada de la escuela hogar de Sierra Paileman y hoy me encuentro estudiando medicina en la ciudad de Córdoba capital. No fue en vano!! no es en vano defender a mi pueblo, el pueblo que me vio nacer a mi y a mis amigos.

En este día tan especial le quiero decir a los gremios docentes y al ministerio de educación en general que SE OLVIDARON DE LUCHAR POR NOSOTROS. SE OLVIDARON DE LUCHAR POR LAS ESCUELAS HOGARES QUE TANTO LE DIERON A ESTE PAÍS. FALLARON!! OJALA LA VOCACIÓN LOS ILUMINE Y LUCHEN POR ESTAS ESCUELAS QUE HAN SIDO OLVIDADAS.
GOBERNANTES SAQUEN A ESOS NIÑOS DEL HAMBRE Y DENLE LA OPORTUNIDAD, tal vez no sea la solución pero es una opción. HÁGANLE SABER A ESOS NIÑOS QUE HAY UN VALOR POR LA VIDA, QUE PUEDEN CAMBIAR SU REALIDAD. A mi me enseñaron la solidaridad, el respeto, compartir y dar mucho AMOR sin esperar nada a cambio. De allí me llevo fundamentalmente un lazo IRROMPIBLE, mis amigos de toda la vida. HAY MUCHAS ESCUELAS HOGARES ESPERÁNDOLOS. Para nuestros parajes el funcionamiento de la escuela lo es todo. Genera empleo y hace que los padres no tengan que gastar lo poquito que tienen en enviar a sus hijos a otras ciudades. Es una lastima que teniendo una escuela en condiciones, se caiga a pedazos porque los de arriba nos ignoran. Acaso el gremio solo esta para el reclamo salarial? Repito, ojalá la vocación los ilumine y no dejen que estas escuelas sigan siendo olvidadas.

Acerca de Raúl Díaz

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