Caballos con rulos de la Meseta de Somuncura. También hay en Rusia, EEUU y España

 Sin duda alguna esta especie caballar que vive en la  meseta de Somuncura, en Río Negro, es otra de las riquezas invalorables que guarda la Patagonia. Bellos caballos de vistoso pelaje, mansos, con orígenes misteriosos, conocidos como “los crespos de la meseta”  “BashkirCurly” o “CurlyHorse” a nivel Internacional.

Se sabe de esta extraña y bella raza que, además de encontrárselos  en la meseta del Somuncura, se los halla en Rusia, Estados Unidos y España. Se los conoce o identifica por su vistoso pelaje enrulado por lo que llaman la atención.

De acuerdo a las informaciones respecto de la rara especie,  el hallazgo se produjo por casualidad hace poco más de una veintena de años por Gerardo Rodríguez, quien aseguró que muestran una buena adaptación a las condiciones extremas que propone el clima de la región, con fríos rigurosos en invierno y muy caluroso durante el verano.

Mencionamos antes que su origen encierra ciertos misterios, ya que algunas versiones señalan que como tantas otras cosas, llegaron con los españoles en la expedición de Pedro de Mendoza, aunque no faltan otras afirmaciones que sostienen que están en esta región de nuestra Patagonia traídos por los templarios cuando llegaron a la zona junto con el Santo Grial.

Investigaciones más cercanas en el tiempo, realizadas  por distintas universidades de los Estados Unidos afirman que estos caballos, similares a los de Estados Unidos y Rusia, presentan una mutación genética diferente a otras razas similares, lo que los convierte en un tesoro genético mundial.

En la Meseta, estos animales fueron descubiertos por Andrea Sede y Gerardo Rodríguez, dedicados a la cría de caballos, quienes administran el emprendimiento equino “Yeguada Rodríguez” quienes afirman que estos son animales mansos, rústicos e hipoalergénicos y por sus cualidades, ideales para equinoterapia, equitación de niños o simplemente para gozar de su compañía, a la vez que agregan que dentro de sus actividades figura seguir trabajando en preservar a uno de los equinos mas especiales del mundo, que estuvo al borde de su extinción.

Rodríguez contó que mientras estaba abocado a concretar un relevamiento de productores en la Meseta del Somuncura, en un puesto observó  un caballo con rulos en estado salvaje y su primera impresión fue que se encontraba enfermo o sudado.  Un poblador de la región le aclaró que “en la región había  caballos que tienen rulos en el invierno y en el verano se les va.”

De todas maneras, existen otras versiones relacionadas a la llegada de estos caballos a la Patagonia, entre ellas, figura la que están aquí desde el año 1.536 cuando Pedro de Mendoza introdujo 100 ejemplares que eran utilizados para el trabajo o la guerra y provenían de Cádiz, que cuando De Mendoza abandono estas tierras, quedaron abandonados.

En esa situación se reprodujeron y desarrollaron el característico rizado, en tanto otra teoría le adjudican la llegada a la expedición realizada por el obispo Trejo quien habría introducido los equinos. Se cree que vinieron con los templarios, quienes montaban estos caballos y otra posibilidad que se evalúa es su llegada cruzando el estrecho de Bering y que eran originarios de la región de Bashkiria en Rusia.

Expertos y estudiosos analizan como se adaptaron al clima extremo de la Meseta, con 30 grados bajo cero en invierno a mas de 30 en el verano hace unos 300 años y consideran que esas diferencias climáticas genero una mutación de los rulos en invierno y pelados en verano.

Opinan que este prodigio hay que conservarlo para evitar que se extingan, por lo tanto sería necesario lograr embriones, algo que aún  no se ha podido.

Merced a la preocupación de los Rodríguez que los llevó a contactarse con organizaciones que sabían de la existencia de ejemplares en Estados Unidos, Rusia y España, pero recién cuando llegó el biólogo Mitch Wilkison, quien vio los ejemplares en la Meseta se llegó a conclusiones importantes.

Principalmente, el hecho que la mutación que genera los rulos en los caballos en Argentina, era distinta de la de Rusia, Estados Unidos o España, por lo tanto los de nuestra Meseta son únicos en el mundo.

El desafío en la actualidad es tener en cuenta que la raza está en peligro de extinción y por lo tanto hay que procurar seguir reproduciéndolos, por lo que hay que tomar distintas medidas Los responsables del emprendimiento “Yeguada Rodríguez” lo saben y por lo tanto están trabajando en ese sentido.

Un paso en esa dirección es el convertirse en proveedores turísticos de la provincia de Rio Negro y posibilitar que tanto turistas regionales como también extranjeros puedan visitarlos, ya que se tiene conocimiento que en distintas partes del mundo ha tenido una gran repercusión al conocerse que esta raza habita en la Meseta. Como los Rodríguez, otras organizaciones, entes y particulares se han interesado en asegurar que esta raza se afiance en la región a raíz de la trascendencia que suponen la permanencia de esta extraña y baliza raza equina.

Eduardo Reyes

Las Grutas  Río Negro

 

About Raúl Díaz

Check Also

Vaca Muerta: YPF y empresas privadas buscan capacitar a 15.000 operarios en 5 años

  El crecimiento de Vaca Muerta requiere formar a trabajadores que acompañen su desarrollo y, …