“El pintor de la Suiza argentina”. Historia de un libro sobre los nazis de Bariloche

 

 “La forma es un armazón que se hunde en la carne, en la condición humana. La investigación es lenta y descorazonada. Porque sabe que terminará por descubrir el otro aspecto del héroe, el otro aspecto de la sociedad, en fin, la Suiza argentina”.

 Estas son algunas de las palabras que Osvaldo Bayer dedicó al autor del libro “El pintor de la Suiza argentina”. Historia de un libro sobre los nazis de Bariloche.

Esteban Buch nació el 30 de julio de 1963 y se convirtió en un especialista de las relaciones entre música y política en el siglo XX. Es autor de obras escritas de enorme interés social entre las que destacan  “Música, dictadura, resistencia” (Fondo de Cultura Económica, 2016), “La marchita, el escudo y el bombo” (con Ezequiel Adamovsky, Planeta, 2016), “O juremos con gloria morir “(1994, 2a ed. Eterna Cadencia, 2013), “El caso Schönberg” (FCE, 2010).

Sin embargo, para quienes somos de San Carlos de Bariloche, tal vez uno de sus trabajos más relevantes, y motivo de la presente declaración fue publicado en 1991 bajo el título de “El pintor de la Suiza Argentina”, donde Buch analiza la vida y la obra de Toon Maes, un pintor belga que arribó a la Argentina a comienzos de la década de 1950 dejando atrás un pasado vinculado al nacional-socialismo.

Más allá de la biografía del pintor, la pesquisa llevó a Esteban Buch a denunciar un “pacto de silencio” entre figuras de la sociedad barilochense, detrás del cual se ocultaban algunos oscuros personajes como el ex hauptsturmführer (capitán) de la Oficina Central de Seguridad del Reich de las SS, Erich Priebke, responsable de la masacre de las Fosas Ardeatinas (Italia), donde fueron asesinados centenares de ciudadanos.

Erich Priebke estaba destinado en Roma como ayudante del jefe de la policía alemana y servicios de seguridad de la capital italiana, Herbert Kappler, cuando el 23 de marzo de 1944 ordenó la captura de 335 ciudadanos, algunos de ellos presos comunes. Otros, judíos que esperaban ser llevados a campos de concentración. Pero también gente del común, que caminaba por las calles, y hasta algunos muchachos de no más de 14 o 15 años. Luego todos fueron conducidos a unas minas abandonadas en las afueras de la ciudad.

Cuando la caravana llegó al lugar conocido como Fosas Ardeatinas, los soldados al mando de Priebke hicieron bajar a los hombres y los ejecutaron ejecutados con disparos en la nuca. A modo de ejemplo, y tal como se estilaba, Priebke tomó parte, él mismo de los homicidios.

La masacre de las Fosas Ardeatinas fue una represalia ordenada por Adolf Hitler tras el atentado partisano en el que murieron 33 soldados alemanes durante la ocupación de Roma.

Relata Buch que en la entrevista que le realizó a  Priebke en 12 de septiembre de 1989, el ex oficial nazi declaró que había un acto de represalia, pero completamente legal en los canales de guerra, pero entre otras cosas no… habían pedido a la gente que hizo el atentado de presentarse y naturalmente no se han presentado, comunistas, y después de la guerra eran los héroes, ellos, con la culpa de que se morían trescientos tantos italianos, no, porque se fusilaba por cada soldado uno a diez”.

Vale decir que  hasta el final de su vida, Priebke, atribuyó la responsabilidad de la masacre a los partisanos que habían atentado en la Vía Rasella contra las tropas alemanas de ocupación, y  no a los nazis responsables del crimen de guerra.

Con el fin del conflicto y la derrota nazi, en 1948 Priebke escapó a la argentina y se instaló en Bariloche, donde se desempeñó en el rubro gastronómico primero y luego como propietario de una fiambrería.

Hacia fines a fines de los 70, principios de los 80, con la ampliación del tradicional Colegio Alemán de la ciudad, que en principio había sido un pequeño establecimiento destinado a escuela primaria, pero que para entonces avanzó en la construcción de un edificio para la enseñanza secundaria y el Instituto terciario, Don Erico, como se lo conocía, comenzó a ser un personaje más notorio.

Pero fundamentalmente, el país comenzaba a salir del tiempo negro de la dictadura cívico-eclesiástica y militar, y el cambio de época en la Argentina fue barriendo aquella nefasta ideología afín que dio cobijo a más de un criminal de guerra, entre ellos, el propio Priebke.

El “pacto de silencio” comenzó a resquebrajarse.

Priebke integró la comisión directiva del Colegio Alemán, y en tal condición fue parte de las ceremonias institucionales. Puede vérselo en fotografías, sonriente y adusto, junto a otras figuras de la sociedad barilochense, despreocupado también, y a plena luz, aún cuando la captura de los ex jerarcas nazis había sido, desde el fin de la guerra, un mandato internacional.

Para finalizar la historia de impunidad del criminal nazi, a finales de marzo de 1994, ya con el antecedente del libro de Esteban Buch, un equipo de la señal de televisión norteamericana ABC, encabezado por la productora periodística, Dalila Herbst, detectó la presencia de Priebke en Bariloche.

Fue la historia de cómo un secreto a voces se convirtió en un escándalo que perduró hasta que en 1995 el gobierno argentino autorizó la extradición de Priebke a Italia para ser juzgado y condenado por sus crímenes de guerra.

A 31 años de la publicación del “Pintor…”,  días atrás fue presentada en la sede de la Universidad Nacional del Comahue en Bariloche, la  “Historia de un libro sobre los nazis de Bariloche”, nueva edición del libro, donde Buch reflexiona sobre su investigación, y dialoga con el joven periodista que era entonces.

Al mismo tiempo, el autor narra cómo Antoine Gustave Albert “Toon” Maes “El pintor de la Suiza argentina”, quien fuera en principio el centro de su investigación, llegó a ser clave en la revelación en 1994 del paradero del SS Erich Priebke, seguida de su extradición, juicio y posterior condena en Roma.

Por esto, y la enorme relevancia del autor para destapar el gran pacto de silencio de la sociedad barilochense de esas épocas esta legislatura acompaña la presentación de la nueva edición del libro que se realizó el pasado 22 de junio.

Texto: Ana Marks

LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE RIO NEGRO

D E C L A R A

Artículo 1°.– De interés social y cultural, el libro “El pintor de la Suiza argentina. Historia de un libro sobre los nazis de Bariloche”, del autor barilochense Esteban Buch.

 

 

 

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