El juego de la taba es de habilidad, no depende del azar

 

 

Días atrás, el excelente escritor y gran amigo Jorge Castañeda, radicado en Río Negro, publicó un trabajo del uruguayo Roberto J. Bouton extraído de la obra “La vida rural en Uruguay” sobre el juego de la taba, tan difundido en el vecino país como en nuestra Argentina.

El trabajo nos ofrece una amplia serie de detalles, sumamente interesantes sobre el juego, que recorre desde donde se extrae el hueso conocido como “taba”, como aspectos y lugares donde  se practica y es popular.

Recordé entonces que en mi archivo disponía de un trabajo sobre la “taba” que podría aportar otros datos interesantes y otros aspectos de interés sobre el tema, por lo que consideré oportuno publicar y aquí va.

Al igual que tantas otras cosas que heredamos de España, el juego de “la taba” también nos llegó de la “Madre Patria”, que a su vez le vino de los griegos y si bien se practica preferentemente y es muy popular entre los hombres de las zonas rurales, también se afincó en los “boliches” pueblerinos, como la cancha de bochas o el frontón para practicar “pelota a paleta”, deporte muy difundido entre quienes habían llegado de la región desde de  Euzkady.

Durante mucho tiempo se consideró “la taba” como un juego clandestino que nunca fue legalizado, aunque hay algunos antecedentes interesantes respecto a la práctica del mismo. Conviene destacar que la “taba” es el hueso del tarso que en anatomía se conoce como “astrálago” y se localiza en las extremidades posteriores de los vacunos, conocido genéricamente como el “garrón”.

La “taba” tiene cuatro caras, denominadas, la principal como “carne” o “suerte”, su reverso “culo” y los laterales “hoyo” y “tripa”. El juego consiste en que cada participante del juego arroja la “taba” al aire y si al caer lo hace con el lado cóncavo hacia arriba el tirador gana, si lo hace del revés, o del lado denominado “culo” pierde y si lo hace de los laterales no hay juego, aunque algunos sostienen que los jugadores, en ocasiones también apuestan a los laterales en los que puede caer la taba.

Historiadores, costumbristas, folkloristas o estudiosos del tema dan algunas precisiones respecto al sector o campo elegido para el juego y sostienen que tiene que ser un terreno preferentemente blando al que denominan “queso” y se divide con una línea al medio de la que los jugadores se ubican a unos seis o siete metros de la misma.

Quien arroja la taba debe lograr que esta supere la línea central, aunque muchos sostienen que antiguamente quienes se desafiaban a jugar generalmente lo hacían en el patio o terrenos lindantes con la pulpería.

Este era el ámbito  donde se reunía el paisanaje para tomar sus copas, por lo tanto el sector elegido no guardaba tanta precisión y el juego se practicaba con reglas del momento.

Investigadores que se han interesado por distintas particularidades del juego, afirman que la forma de arrojar “la taba” o el “hueso” como también se la conoce, responde a las preferencias de los jugadores. Hay quienes la tiran para que caiga “clavada”, otros prefieren que de en el aire solo una vuelta o vuelta y media, otros que los giros sean algunos mas y muchos  directamente la arrojan para que de muchos giros y lo denominan en “roldana”.

Según informaciones de distintas partes del planeta, se asegura que el juego se practica aún hoy en las zonas rurales de numerosos países de Europa, como así también en gran parte de América Latina.

Otros investigadores o estudiosos mencionan la posibilidad de cargar la “taba”, tarea que se tomaban algunos “pícaros”, que consistía en colocar un peso bajo el metal utilizado para “calzar”  la taba o hueso para que caiga del lado de la suerte o salga “culo”, obviamente en caso que se jugara con apuestas fuerte de dinero.

En realidad, el “juego de taba o de la taba” aún hoy se practica, principalmente en reuniones festivas de la zona rural, aunque se practica también en pueblos de la misma zona y en alguna ocasión en clubes de ciudades.  Durante mucho tiempo el juego estuvo penado por ley, ya que se lo consideraba de azar por lo tanto generalmente se lo practicaba en forma clandestina.

No fueron pocas las veces que en los medios escritos de comunicación aparecían noticias sobre razzias realizadas por la Policía, en clubes, pulperías o  boliches en las que se había detenido varias personas que practicaban juegos prohibidos de naipes, dados y taba, secuestrándose además importante cantidad de dinero destinado a las apuestas.

Tampoco fueron pocas las veces que los detenidos eran derivados a la justicia y luego enviados al calabozo y multados por violar la ley.

Algunas informaciones obtenidas aseguran que existe en la actualidad personas que practican este juego en ámbitos donde también se disputan partidos de bochas y se comparten otros entretenimientos

El juego de “taba” comenzó a considerarse distinto cuando algunos jueces consideraron que “la partida de taba no es un deporte o juego de azar, sino un entretenimiento donde existe un predominio  absoluto de la habilidad del jugador sobre la suerte y por lo tanto no es un juego de azar.”

En esas definiciones, los jueces agregan que, por lo tanto,  el juego de la taba no encuadra en las previsiones  y represiones que consigna la ley de juegos de azar.

Toman muy en cuenta la resolución de un juez de Faltas de Córdoba a raíz de las actuaciones de una comisión Policial que sorprendió en Capilla de Remedios a un grupo de personas que participaba en una partida de taba, donde se detuvo a diez de los presentes y se secuestraron elementos probatorios, entre ellos dinero.

En su resolución, el juez actuante afirma que “como no existe disposición legal alguna que prohíba el juego de taba, las apuestas se realizan sobre un juego que no es de azar. Es decir, se apuesta sobre un juego no prohibido y por lo tanto no encuadra en las previsiones de la ley de juegos de azar.  Por lo tanto, se entiende que las apuestas que se realizan tienen como propósito premiar o favorecer a quien demuestra tener mayor habilidad al arrojar al aire la “taba” o el “hueso.”

Es importante destacar, por otra parte, que con las “tabas” que se extraen de animales de porte más pequeños como ovinos y caprinos, desde miles de años en países asiáticos y europeos, se practican otros juegos, también de habilidad, algunos infantiles, similares a la “payana”, inclusive adivinatorio como la astragalomancia, pero de ello nos ocuparemos en otro momento..

Eduardo Reyes, escritor y periodista de Viedma

Las Grutas  –  Río Negro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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