Bariloche colapsada, en el mejor invierno de su historia. Miles de personas por día

 

Hasta 18 mil personas por día visitan el Cerro Catedral: la ruta para llegar está imposible y hay esperas de una hora en la telesilla. La ciudad fue el destino más visitado del interior del país en julio.

San Carlos de Bariloche atraviesa la mejor temporada invernal de su historia en un claro efecto pospandemia que se sube a la popularidad del destino.

La localidad y sus alrededores son el sitio invernal 2022 más visitado de la Argentina con 300 mil visitantes, según cifras del mercado. Superando a Mendoza por 60 mil turistas y a Cataratas de Iguazú por más de 150 mil. Solo Buenos Aires recibió más visitantes con 474 mil, de acuerdo al Observatorio del Ente de Turismo de la Ciudad.

El Cerro Catedral está recibiendo los fines de semana, unos 18 mil esquiadores por día, y alrededor de 12 mil el resto de la semana.

La ciudad ha permanecido con un promedio de ocupación del 85% con picos del 95%. Porcentajes que traducidos significa que cada noche duermen en la localidad entre 30 y 50 mil personas por encima de la población permanente.

Pero el boom que vive Bariloche ha traído situaciones complejas que encendieron las alertas en el sector empresarial, los vecinos, los turistas y la clase política.

En el mes de julio la ciudad colapsó. Y todavía en agosto, cada día se dirigen hacia Catedral entre las 8 y las 10 de la mañana, cuando arranca la jornada, unos 3.000 vehículos que transforman la avenida Bustillo en un enorme tren de incontables vagones. De ratos parece no moverse en absoluto.

Llegar desde el centro a Catedral puede llevar entre 1 hora y 1 hora y media, cuando el trayecto por lo general se resuelve en 25 minutos. La distancia entre ambos puntos es de apenas 16 kilómetros.

Después de esto, hay una demora no menor vinculada a encontrar estacionamiento en una villa, como es Catedral, que también funciona en el límite.

En la base del cerro Catedral se volvieron parte de las postales de invierno las extensas filas de esquiadores que esperan su turno para subir a las pistas. Decenas de turistas con sus equipos aguardan el preciado momento de encaramarse a las telesillas.

Aunque se observa buen ánimo en las filas también hay incomodidad entre los visitantes.

La espera es de una hora o un poco más. Cuando estás con un profesor de esquí se nota el nerviosismo porque, claro, nadie quiere perder tanto tiempo esperando”, cuenta un turista que contrató la ayuda de un experto para perfeccionar sus movimientos en la nieve.

Consultada la empresa sobre este punto, subrayan que las nuevas telesillas ubicadas en tramos superiores de la montaña suplen estas demoras y ofrecen una alta velocidad al ritmo de 2.000 pasajeros por hora.

No obstante abajo la paciencia ya representa un requisito para llegar a estos puntos.

Bariloche tiene alrededor de 150 mil habitantes permanentes, pero este invierno su población regular se vio disparada entre las 30 y los 50 mil personas diaria, con la consecuente carga para una ciudad que tiene una especial deuda en estructural.

La nueva planta depuradora de líquidos cloacales, por ejemplo, inaugurada al principio de la pandemia, le garantizó a la localidad cordillerana una cobertura para una población de 190 mil habitantes. Con lo que en invierno, esta central funciona al borde de sus capacidades.

Entre los turistas hay quejas por la lentitud en las principales vías de Bariloche, Avenida Pioneros y Avenida Bustillo. Esta última, que bordea el lago Nahuel Huapi, tiene comprometida una ampliación que hace dos años iba a costar más de $ 1.000 millones para sus 25 kilómetros. La primera etapa, que ya comenzó, va desde el Monolito (a la salida del centro) al kilómetro 4.

“El problema de la congestión está en las avenidas que conducen a Catedral, la gente sale a las 8 de la mañana y se encuentra con 3.000 autos en la misma dirección. Ahí es donde colapsa la ciudad”, explica un importante empresario de la localidad que prefiere no dar su nombre.

Algunos turistas también se han vistos molestos por la congestión del tránsito y la multitud con la que se encuentran en villa Catedral. A una familia tipo que transcurre 4 días en Bariloche, le representa unas 12 horas de sus vacaciones en total (porque el regreso también es lento) realizar este único trayecto.

“Donde vas hay un montón de gente, por todos lados, y entonces están los restaurantes llenos, las casas de alquiler de equipo llenos, los cafés, todo y es lento moverse”, expresa molesta una turista que hace unos días estuvo en Bariloche.

“En la villa Catedral hay un restaurante que vende la pieza de cordero, uno de sus platos tradicionales, a unos 10 mil pesos y está siempre lleno. Lo raro es que te cobran antes de que lo consumas, para entrar y comer primero tienes que pagar el plato, nos pareció demasiado eso y no entramos”, cuenta otra turista.

Por estos días el estacionamiento del centro de esquí es un mar de vehículos esperando a sus dueños. Las calles, las veredas están colapsadas con esquiadores que se dirigen equipos en mano a los medios. La ciudad no ha mejorado su conexión de Internet tampoco y los vecinos deben conformarse con 6 megas que se ofrecen en el mercado, una cifra baja que se resiente cuando hay 50 mil personas más usando la red.

El promedio de estadía en Bariloche es de entre 3 y 4 jornadas para cada turista, con promedio de gasto diario de unos 10 mil pesos.

“Estamos teniendo una temporada muy exitosa, con promedios de ocupación del 85% al 90% y con 30 vuelos diarios”, indica a Clarín Gastón Burlón, secretario de Turismo de Bariloche. Este invierno el máximo de vuelos en una misma jornada fue de 36.

Burlón adelantó que entre diciembre y marzo la línea Sky tendrá tres vuelos semanales directos desde Santiago de Chile.

“Estamos a fondo y no va a aflojar, vamos a tener en la ciudad otros 300 mil turistas en agosto, en dos meses serán unos 600 mil turistas. Septiembre es otro mes que va a estar bueno aunque baje un poco, porque la gente quiere disfrutar su momento y sus vacaciones”, dice a Clarín una alta fuente de Catedral Alta Patagonia.

Este invierno Catedral puso en funcionamiento nuevos equipos con una inversión e 22 millones de dólares. Incluyen dos cintas transportadoras, una telesilla cuádruple “Lenga” capaz de transportar 2.000 pasajeros por hora: arranca en Conexión y llega a Nubes a 1900 metros. Se le suman dos nuevas pistas “Garganta” y “Paralela” y 50 cañones para generar nieve artificial.

Bariloche. Corresponsal del diario Clarín

 

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