Río Colorado: Bodega privada realizó una importante inversión económica y trabajo

“La bodega se encuentra a orillas del río Colorado, en medio de antiguos viñedos, en la provincia de Río Negro.

Fabulosa vista para que visitantes puedan degustar nuestros vinos maridados con platos tradicionales de nuestra cocina a la llama”, resume de su actividad la empresa Bodega Trina n su página de Facebook.

El 14 de enero, Trina reabrió la actividad con menú de “carnes a los fuegos”.

Poco después, el gobierno Río Negro difundió que “con la incorporación de la bodega Trina a los Caminos del Vino, Río Colorado se suma al circuito enoturístico de la provincia, conformado por 13 establecimientos de distintos puntos de la región de los Valles”.

“Se trata de una propuesta basada en la producción orgánica y libre de agroquímicos que ofrece distintas opciones y actividades para satisfacer a los visitantes”.

Trina está ubicada en un lugar estratégico a orillas del río Colorado, a dos kilómetros de la ruta nacional 22, donde las características del suelo permiten obtener “un vino único y de calidad. Rodeado de maduros viñedos, este emprendimiento ofrece visitas guiadas, catas y diversas actividades relacionadas al mundo del vino, creando experiencias excepcionales”.

Sus viñedos están conformados por espalderos de Malbec autóctonos de la zona, parrales injertados con clones de Malbec del Alto Valle y otros con material oriundo de Tupungato destinados a producir Blends de Malbec. La producción de los vinos se realiza en forma orgánica y biodinámica, sin agroquímicos.

“Las instalaciones de la bodega, además de recibir pequeños grupos que quieran experimentar actividades de bodega y al aire libre, tienen la capacidad para albergar distintos tipos de eventos como agasajos, presentaciones, congresos, convenciones y charlas”.

Trina Colorado Bodega & Viñedos: celebración del espíritu emprendedor

“En esta ocasión queremos celebrar el espíritu emprendedor de Ezequiel Naumiec, dueño de Bodega Trina Colorado de la provincia de Río Negro, antiguo centro de producción vitivinícola”.

“Ezequiel se identifica como una persona inquieta que no puede dejar de hacer y crear. Es por esto que apenas se recibe de la facultad como Licenciado en Comercio Exterior, decide poner sus manos a la obra y formar un negocio de exportación con algunos de sus compañeros de facultad. En poco tiempo y con la ayuda de su equipo, la empresa logra captar una gran variedad de clientes y comercializar al exterior diferentes tipos de productos alimenticios (carnes, helados, miel, ajo, cebolla) a los que luego de unos años incorpora el vino argentino, producto que le generaría un gran interés a Ezequiel”.

 “De un día para el otro las condiciones económicas para la exportación cambian haciendo que Ezequiel tenga que tomar la difícil decisión de vender su participación del negocio”.

“Allí es cuando una de las empresas productoras de vino que formaba parte de su cartera de clientes, habiendo notado las capacidades y el interés de Ezequiel por ese mercado, decide ofrecerle la oportunidad de trabajar junto a ellos.

Habiendo trabajado durante años en esta Bodega y aprovechando su experiencia adquirida, Ezequiel decide independizarse e inicia su proyecto instalándose en lo que era un viñedo abandonado de Río Colorado. El optar por iniciar sus actividades en la provincia de Río Negro no fue casualidad, el pueblo de Río Colorado había sido un centro de producción vitivinícola de esplendor durante la década de 1920 pero que poco tiempo después, por los beneficios impositivos que se otorgaron para alentar la producción en otras zonas como la de San Juan y Mendoza y demás cuestiones políticas, hicieron que las principales Bodegas de Río Negro emigraran o fundieran. Ezequiel nos comenta que su objetivo es reflotar la vitivinicultura en la provincia, y que de a poco y con mucho trabajo lo está logrando”.

Dos de las cuestiones que le parecen clave a Ezequiel a la hora de emprender es el formar un equipo de trabajo donde todos los integrantes compartan la pasión por lo que hacen y se muevan conjuntamente hacia un mismo objetivo y por otro lado, el hecho de poner en práctica una faceta que todos tenemos que es la empatía, para poder ponerse en el lugar del otro, entender lo que los clientes realmente buscan y cuáles son sus necesidades puntuales para poder ofrecer la mejor propuesta de valor posible. Entender estas cuestiones le permitieron avanzar y seguir trabajando para mejorar en su negocio”.

“En 2020, Ezequiel, luego de varios años de planificación y arduo trabajo, abre las puertas de Trina Bodega para que los visitantes puedan visitar la impactante locación, conocer aún más acerca de la elaboración de vinos y quedarse en el complejo para disfrutar una estancia gourmet y de las vistas al Río Colorado”.

 Texto: Lucía Ogrin, Gestión administrativa en Binden Group.

 

 

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