Las Grutas: Dañó hormigón fresco en lugar público y la mamá le ordenó arreglar

 

Ocurrió en Las Grutas. Un adolescente, al parecer con otros amigos, escribió y rayó el material poco después que lo esparcieran. Hubo un fuerte repudio en las redes sociales. La mamá, cuando se enteró, contó que llevó a su hijo para que reparara el deterioro.

Un adolescente que dañó el hormigón fresco de la reparación de una esquina de Las Grutas tuvo que reparar el deterioro por orden de sus padres.

El chico, al parecer junto a amigos que no se dieron a conocer, rayó el material que operarios del municipio de San Antonio habían vertido poco antes en la bocacalle de Bariloche y Catriel, pleno centro de la villa balnearia.

Habían escrito algunos nombres y con trazos profundos marcaron otras partes, donde también quedaron impresas huellas de pisadas de perros.

El hecho ocurrió la semana anterior, pero trascendió el fin de semana, y provocó el repudio de vecinos en las redes sociales, donde difundieron fotografías que mostraban la fechoría y se dieron pistas de los posibles autores, a quienes también cuestionaron fuertemente.

Pocos días después la mamá de uno de los presuntos autores publicó un mensaje en Facebook con fotos en las que aparece un joven con un balde, cuchara y fratacho de albañil, en plena tarea.

La vecina “pidió perdón” por lo que hizo su hijo y destacó que él también “reconoció que hizo una travesura como lo haría un pibe de 14 años.

“Me enojé tanto con su actitud, que lo acompañé hasta que arregló lo que hizo”, resaltó la mujer y reiteró que el joven “pidió disculpa por su error. Le dije que la calle es de todos y hay que cuidarla”.

El gesto de la familia recibió aceptación por la forma en que asumieron la lección frente a los cuestionamientos que habían recibido cuando se conoció el hecho.

“Me puse mal por lo que comentaban. Yo a él sí lo educo y le doy valores. El tema es que hablan sin conocer. Además, vi otros nombres ahí y justo publicaron el de él. Me re dolió la actitud de los demás nunca tuvieron 14 años y se mandaron una macana. Por suerte él es bueno y fue a arreglar lo que hizo”, respondió la mamá.

Uno de los obreros que trabajó en la obra contó que al principio se molestaron por los daños, pero cuando leyeron el descargo de la mujer se comunicaron con ella para felicitarla por la enseñanza que le dio al hijo y que puede ser transmitida a los demás.

De todos modos, aclaró que el arreglo efectuado por el menor no servirá de mucho, porque cuando lo hicieron el hormigón elaborado ya había fraguado, por lo que los parches con el nuevo material se desprenderán en pocos días.

Texto y foto: La Mañana de Cipolletti

Acerca de Raúl Díaz

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