Kinesióloga de El Bolsón y un novedoso servicio refrescante para combatientes de incendios

Un grupo de profesionales de la Salud, encabezados por la kinesióloga de El Bolsón Patricia Garavaglia, puso en marcha en esa ciudad un novedoso servicio refrescante y preventivo para brigadistas del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) y de entidades de todo el país que trabajan para combatir el incendio forestal cercano a la localidad rionegrina.

Garavaglia explicó que “hay tres cosas que sufren los brigadistas y a los que se brindan la primera atención: lesiones en pies y piernas, afecciones pulmonares y daño en la vista”.

“Cuando llega un brigadista, sumergimos sus pies en un fuentón con agua, vemos si tiene lesiones, le hacemos un vendaje frío para recuperar la circulación. Luego, el médico y enfermero hacen su tarea”, detalló.

Advirtió que si detectan una enfermedad, un daño más complejo o la necesidad de una atención médica especializada derivan al paciente a la carpa de Salud de Río Negro instalada a raíz del incendio especialmente para atender a los brigadistas. “No tocamos a ningún paciente descompensado o con problemas en signos vitales, solo los ayudamos con lo que precise, apuntando a la prevención”, sostuvo.

“El tratamiento preventivo más importante es humidificar las vías superiores y un lavado de ojos, es algo que agradecen mucho porque les cambia la situación”, indicó la promotora del grupo.

Garavaglia agradeció a la Municipalidad de El Bolsón por los insumos, equipos y el móvil que le facilitaron y “el fuerte apoyo de los comerciantes locales, que son muy solidarios. Además, destacó que toda la tarea fue desarrollada con estrictos protocolos Covid, que exigen extremar los cuidados al acercarse y contactar a los brigadistas.

Finalizada la emergencia del incendio, la idea del equipo apunta a consolidar la entidad dentro del SPLIF, continuar con la formación y capacitación y estar listos para actuar donde se lo requieran.

“Mi sueño es lograr un gran equipo, formar mucha gente y actuar en todos lados, ayudando como ahora o capacitando a otros”, definió la profesional local.

“¡Nunca ví algo así! Ayer estaba muerto de cansancio y hoy estuve como nuevo en la línea” del fuego, expresó uno de los combatientes a la gente del servicio que cada tarde los recibe extenuados y a veces lastimados y los atiende para refrescarlos, hidratarlos, revisarlos en busca de lastimaduras y –lo más importante- detectar posibilidad de lesiones para evitarlas.

Se trata del grupo que creó el Centro de Prevención y Detección de lesiones en combatientes de incendios. Es la primera vez en el país que se implementa un servicio así y por los resultados será de gran utilidad en futuros siniestros, en especial de largo aliento, de todo tipo: no sólo incendios, sino también inundaciones, aludes, sismos y otras catástrofes.

El incendio forestal iniciado en Cuesta del Ternero hace tres semanas y las complicaciones del clima seco, ventoso y de elevadas temperaturas, significó un desafío inédito para brigadistas y autoridades del SPLIF que lo combaten desde el inicio, con la asistencia del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, bomberos voluntarios, personal de Parques Nacionales y otros organismos.

En plena crisis del fuego, con una máxima de 38 grados, cero por ciento de humedad y fuertes vientos (panorama récord en varias décadas), la reconocida kinesióloga de El Bolsón encontró la oportunidad de poner en práctica una idea que venía incubando hace rato, ante la dura situación en la que veía llegar a los combatientes que debían salir a la montaña al día siguiente, luego de un descanso que se hacía cada vez más alterado.

“Siempre observé el tipo de problemas que tienen en el trabajo, aunque más en incendios cortos, en este caso lleva 20 días y sigue. Aproveché la posibilidad de acercarme en el descanso para acompañar en la prevención de lesiones y heridas, y al principio con un traumatólogo, luego armamos un buen equipo multidisciplinario”, señaló Garavaglia.

A los profesionales se sumaron enfermeros, médicos, una psicóloga, nutricionistas y volutarios en distintas tareas. “Todos somos útiles”, afirmó.

Trabajan en dos lugares, con los brigadistas del SPLIF en la sede del organismo en ruta nacional 40, y en la Escuela Hogar céntrica, a donde van los combatientes que llegaron a El Bolsón desde todo el país y de distintas instituciones.

“Estamos muy sorprendidos porque es lo que queríamos lograr. Los chicos lo notan y agradecen mucho. Es importante que una quemadura tratada a tiempo no empeora, eso es muy valioso en este contexto tan complicado. Ahora trabajamos en la regeneración y recuperación, más adelante apuntaremos al entrenamiento y concientización de prevención en todas las áreas”, agregó

 

Fuente: Prensa de Casa de Gobierno de Río Negro

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