Línea Sur: Cuando los jóvenes se van a buscar nuevas oportunidades

Y crecieron los muchachos. Crecieron y salieron en busca de oportunidades, amores y nuevos conocimientos.

Crecieron y dejaron atrás tus paredes de adobe y tu fogón que los cobijó por años del frío de los crudos inviernos que caracterizan tu zona.

Ya no caminan en tus cerros los niños que allí gritaban trayendo leña, arreando al corral las chivas o jugando con sus hermanos.

Te quedaste huérfano desde que los viejos partieron. Desde que ellos se fueron ya nadie te amó ni te llenó de emociones.

En tus caminos, tus bebidas, el molino, los jagüeles solo hay silencio. Ya no hay caballos ni ovejas que lleguen a beber tu agua o comer de tus pasturas.

Te quedaste solo. Nunca nadie se acordó ya de volver a visitar tus viejas paredes que de a poco van cayendo y haciéndose una con la tierra, con el campo.

Quién creería al mirar tus ruinas que en ese lugar existieron tantas risas, tanto cariño, tanta producción. Que allí llegaban acordeones y guitarras para alegrar las fiestas en las que tantos gauchos bailaban hasta llegar el día.

Quizás así de injusta es la vida o así de injustos somos nosotros. Que nos olvidamos de volver a donde nuestros viejos dejaron su vida trabajando y produciendo para que fuera eterno.

Hoy estás ahí rancho querido, tan solo, siendo silencio, siendo olvido, siendo nostalgia. Hoy estás ahí siendo lo que un día también seremos, tiempo que ya se ha ido.

Texto y foto: Luciana Mirán


Los Menucos – Línea Sur

Acerca de Raúl Díaz

Ver también

El Cuy: Identidad rionegrina, arte de telar, la tejedora María y el matrón sin dueño

La tejedora María González, de 48 años, nació en el paraje de Chasicó y se …