Inicio Clima El paraje rionegrino Paja Alta:“Un puñado de casas dispersas en medio de un paisaje agreste”

El paraje rionegrino Paja Alta:“Un puñado de casas dispersas en medio de un paisaje agreste”

El Diccionario Consultor Patagónico sobre Paja Alta expresa: “Pequeña localidad rionegrina, ubicada el Este del Departamento Valcheta, a 10 kilómetros de la cabecera departamental y conectada con el resto del territorio por medio del ferrocarril de San Antonio Oeste a Bariloche y por la ruta nacional Nº 23”.

“Debe su nombre a que a fines del siglo XIX existían en sus inmediaciones grandes totorales –vegetales- donde, en el invierno, los aborígenes se guarecían de las crecientes del arroyo Valcheta”.

“En 1920, en el Libro de Informes de Tierras, se hace referencia a las chacras que se extendían hacia el Sur del arroyo mencionado, donde los chacareros podían encontrar buen agua a profundidades de 50 y 60 metros, para practicar la agricultura con alfalfares, huertas de frutales y hortalizas, con 500 ha. En plena producción, entre Paja Alta y Valcheta”.

Con respecto a la toponimia de la voz “Pajalta”, se recogen varias interpretaciones. El investigador Rodolfo Casamiquela alude a “Pájalt” como el nombre correcto en tehuelche septentrional, pues Zoilo Moreira, de esta extracción, informante de Harrington y propio, pronunciaba Pajalta a la española y preguntado por dicho nombre respondió “rinconada”, de sentido probablemente explicativo. “Rinconada”, callejón sin salida, es “tahnelau” en el vocabulario tehuelche septentrional recogido por Claraz. Yo tengo apuntado yahnagültaküchawütr, de José María Cual, en aparente alusión a un recinto natural entre las sierras”.

Observa Casamiquela que “ni Harrington ni yo  pudimos obtener explicación etimológica para “Pájalt”, como pronunciaba la mayoría de los informantes, voz grave perteneciente a la lengua tehuelche septentrional. Pensando en Pajút, “dulce” en dicha lengua, me pregunto si no se tratará de una planta”.

Ante lo confuso de la voz agrega que “sin embargo, hay otros caminos posibles, en este caso en lengua tehuelche meridional. Por un lado, pajar, “mara, liebre patagónica”, por el otro paj “jarilla”. A pesar que esta planta se denomina muya en tehuelche septentrional, según los informantes de Harrington  y propios, no es descartable la existencia de una voz emparentada con la tehuelche meridional en esa lengua (tal vez aplicada a una especie determinada de “Larrea”.

Al respecto, el naturalista Georges Claraz en su libro “Viaje al río Chubut”, después de comer algunos huevos de tortuga señala que “desde allí divisaron a la izquierda una gran salina que se prologa en la continuación del bajo y en la lejanía una lomada indicando que es la de Pahalta”,  o sea la actual Pajalta.

Don José María Casas, recordado vecino de Valcheta, le contó a la escritora recordando que “cuando yo tenía 10 años, edad en que el cerebro grava, nos habíamos trasladado a Paja Alta. Él estaba en plena tarea de construir y poblar; en ese tiempo llegó de visita un ingeniero, don Pedro Ezcurra, que estaba mensurando la Colonia Pastoril Valcheta, sección Salado y Paja Alta”.

En conversaciones personales con José María me contó varios episodios de su estadía en el paraje y que fue su padre don Arturo Casas quién lo bautizó como San José de Paja Alta, en homenaje a su padre don José María, ilustre coronel y activo miembro de la Organización Nacional. En la actualidad se llama así la capilla que está en el lugar.

Rescata que este pionero en Paja Alta en el año 1902 consiguió el primer plantel de merino, por la amistad que mantenía con don Pedro Ezcurra.

Según una nota publicada en el diario Río Negro, “al pequeño poblado de unos 60 habitantes, en los que se explota la piedra laja y el ganado lanar, se accede a través de la ruta 23, por un camino que se inicia en la entrada este de Valcheta, cerca del Matadero. Se recorren unos pocos kilómetros hacia las chacras de Chanquín y, en una bifurcación se toma hacia el Este.”

“El poblado es apenas un puñado de casas dispersas en medio de un paisaje agreste, marcado por el viento permanente, los crudos inviernos y los veranos agobiantes. La escuela, casi en ruinas, permanece como mudo testigo de alguna época mejor en la que el canto y griterío de los chicos inundaba de alegría el solitario paraje”.

En tiempos pasados Paja Alta fue un importante centro rural, con Escuela, Albergue y Destacamento Policial. Era asiento de numerosas familias que enumerarlas sería caer en omisiones involuntarias.

Son siempre recordados por memoriosos vecinos los bailes que se realizaban en el paraje y las fiestas patrias que eran verdaderas reuniones sociales, como las señaladas cuando el ganado ovino era mayoritario en el lugar y los precios de la lana eran importantes.

Según algunos datos este paraje del Departamento Valcheta está dado por la estación de ferrocarril del mismo nombre y entienden por el significado de su nombre que tiene su origen en la “paja”, una gramínea común en la Patagonia, que incluso es utilizada para la construcción de ranchos”.

Hoy, los pobladores de Paja Alta siguen esperando un tiempo mejor, mejores lluvias y más facilidades para la comercialización de las lanas. Su gente todavía sigue arraigada a la tierra porque tiene para ellos un valor inmanente.

Jorge Castañeda

Escritor – Valcheta

Foto: Río Negro

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