Lanzan campaña “el guanaco no es una plaga, es un recurso”. Hay 5.000 animales en estudio

 

La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de Río Negro lanzó la campaña vía red social “el guanaco no es una plaga, es recurso” y reafirmó los alcances del proyecto de “Desarrollo del circuito socioproductivo de la fibra de guanaco como recurso estratégico de la economía social”, que apunta a la conservación y al uso sustentable del guanaco.

Desde 2013 hasta la fecha se llevaron adelante siete eventos de encierre realizados durante los meses de octubre y noviembre, logrando tener más de 5.000 ejemplares bajo manejo.

Consiste en un proceso de encierre, esquila y liberación de ejemplares y posterior desarrollo del circuito socioproductivo de la fibra de la especie como recurso estratégico de la economía social en la Patagonia.

Hace poco, el organismo detalló que las experiencias de encierre, esquila y liberación de animales silvestres comenzaron aproximadamente en el año 2003 por parte de emprendimientos privados. Luego fue organizado el proyecto junto al Estado, beneficiando a más 350 familias de la Línea Sur.

“Técnicos de la Dirección de Fauna Silvestre de la provincia de Río Negro participaron una vez más del proceso de encierre, esquila y liberación de guanacos en silvestría que se llevó a cabo en las instalaciones del emprendimiento ubicado en el Bajo el Zonzo, en inmediaciones de la Laguna El Tunal en la Meseta de Somuncurá”.

De esa forma, lograron fiscalizar el trabajo que se lleva adelante a partir del proyecto de Desarrollo del circuito socioproductivo de la fibra de guanaco como tecurso estratégico de la economía social en la Patagonia.

Mediante este programa se busca “promover el cambio de percepción de un problema en alternativa, dando elementos para generar políticas públicas respecto del manejo y preservación de la fauna, trabajando en el desarrollo y fortalecimiento de la cadena de valor de la fibra fina de guanaco, en el entramado social e institucional en territorio, y en la sustentabilidad ambiental, sociocultural y económico”.

Además, se apunta a “garantizar la rentabilidad de la actividad, la justa distribución de los beneficios, el respeto por los marcos normativos vigentes y los protocolos de uso de especies silvestres”.

El guanaco y su conservación

El guanaco es un herbívoro nativo más grande que habita en Sudamérica y es el ungulado silvestre más abundante de ambientes áridos de este continente. Debido a su gran adaptabilidad a distintas condiciones y, especialmente a su forma de alimentación, se define a los guanacos como pastoreadores y ramoneadores, permitiéndoles adecuar su alimentación a la disponibilidad del forraje.

La importancia de conservar el guanaco se basa en los distintos roles que esta especie juega a nivel ecológico, económico y cultural.

El valor económico de las especies de la fauna silvestre suele convertirse en uno de los argumentos para su conservación. Incluso hay autores que opinan que casi no hay otro argumento en apoyo de las especies amenazadas que tenga tanto peso como el económico.

En coincidencia con esto, los guanacos fueron propuestos por la FAO como una especie clave para el desarrollo rural de América Latina, teniendo en cuenta su importancia económica, la demanda de sus productos, la posibilidad de generar empleos, su importancia como recurso y su contribución potencial al desarrollo rural en la región.

Encierre, esquila y liberación

La esquila es realizada por productores que pertenecen a la Asociación de Productores Loma Negra, residentes de la zona de Arroyo Tembrao, bajo la supervisión de la Dirección de Fauna Silvestre.

Para llevar adelante la tarea se instala en el lugar una infraestructura de aproximadamente 5 km de longitud, realizada con hilos de alambre que se emplazan a manera de embudo, por donde se conduce a los ejemplares hacia unos corrales construidos con tablas, techados y recubierto con redes y media sombra para disminuir el estrés de los animales.

Para no alterar su forma de vida y circulación, solo se los encierra 48 horas y se los libera, respetando los protocolos de protección y cuidado animal.

Hilado y tejido

El proyecto cuenta con el agregado de valor mediante el hilado artesanal, la confección de prendas y el desarrollo del comercio de las mismas, junto con la apertura de nuevos puntos de ventas.

Un grupo de 50 hilanderas y tejedoras se dedica a este oficio. La mayoría vive en zonas rurales de la Región Sur de Rio Negro, abarcando las localidades de Villa Llanquín, Dina Huapi, Laguna Blanca, Comallo, entre otras.

Todas se encuentran asociadas al Mercado de la Estepa Quimey Piuké. Las prendas que elaboran 100 por ciento en fibra de guanaco pueden encontrarse en el Mercado de la Estepa, Dina Huapi.

 

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