Vaca Muerta en Río Negro: Proyectan invertir más de USD 3.000 millones por oleoducto

 El oleoducto VMOS será la infraestructura decisiva de los próximos años. Impulsado por YPF y socios como Vista, Pampa Energía y Pan American Energy, esa estructura permitirá evacuar hasta 700.000 barriles diarios hacia el Sur, facilitando la exportación por una terminal portuaria en construcción en Punta Colorada (Río Negro). Esta obra, que involucra inversiones por más de USD 3.000 millones, es una de las pocas apuestas estructurales que se mantienen firmes a pesar del clima financiero adverso.

Este tipo de infraestructura consolida una realidad: quienes no formen parte de estos proyectos o no tengan cómo integrarse a ellos quedarán fuera del circuito de exportación. Y sin exportación, el negocio del shale en Argentina tiene un techo claro.

Vaca Muerta se consolidó como la principal cuenca productora de gas y petróleo de la Argentina, con un desarrollo que ya no es promesa sino realidad y maduración. Atrás va quedando el ciclo de entusiasmo inicial, donde miles de empresas querían sumarse al gran circo del shale y el negocio de los hidrocarburos en el país atraviesa un proceso de selección natural, donde sólo sobreviven los más aptos.

El no convencional es el camino al horizonte, pero algunas compañías pueden conseguir grandes dividendos en el convencional, el éxito o el fracaso no depende del tipo de producción, hay otros factores relacionados a cuestiones intrínsecas de cada organización.

La vereda del sol

 

En las últimas semanas, YPF mostró toda su potencia con acuerdos, avances y nuevos proyectos. La compañía estatal es la gran protagonista de la industria, que con la dirección enfocada en la eficiencia y el crecimiento centró sus operaciones en Vaca Muerta y aquellos negocios rentables.

El plan 4×4, que lleva adelante la empresa, obligó la venta de algunos activos, pero también la compra de otros, el inicio de nuevos proyectos y la firma de contratos históricos.

La empresa que dirige Horacio Marín cerró la compra del 15 % restante del oleoducto Loma Campana–Lago Pellegrini, que estaba en manos de Tecpetrol, por USD 15 millones. Así, se aseguró el control total de una infraestructura clave para evacuar crudo desde una de sus plantas insignia, reforzando su rol como gestora y articuladora del ecosistema de transporte en el corazón del shale neuquino.

Además, YPF firmó con ENI un acuerdo que define los pasos requeridos para alcanzar la decisión final de inversión de esta fase del proyecto Argentina GNL, que incluye la producción, tratamiento, transporte y la licuefacción de gas mediante unidades flotantes con una capacidad total de 12 millones de toneladas por año.

Por su parte, Tecpetrol –la petrolera del Grupo Techint– también redefine su estrategia. Luego de haber impulsado con fuerza el proyecto “Duplicar X” (una ampliación del sistema Oldelval), los planes de ese ducto no están claras y parecen naufragar por la caída del precio del barril y la consolidación del Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS). Así, la empresa del grupo Techint evalúa sumarse al VMOS, una decisión que muestra cómo incluso los grandes actores deben adaptarse si quieren sostener sus ambiciones: en este caso, un plan de producción de 120.000 barriles diarios con el desarrollo acelerado de Los Toldos II Este y otras áreas clave.

En la vereda del sol, Vista Energy, la segunda operadora de shale oil en Argentina concretó la emisión de un nuevo bono por USD 500 millones en el mercado internacional con una tasa del 8,5 % y un plazo de siete años.

No es solo una demostración de músculo financiero, sino una acción estratégica, ya que USD 300 millones irán destinados a saldar el crédito puente utilizado para comprar el 50 % del bloque La Amarga Chica, una de las áreas más productivas de Vaca Muerta, que lo convirtió en el mayor productor independiente del país, con una producción que ya supera los 110.000 barriles equivalentes diarios.

Donde no llega el sol

 

En la vereda de enfrente al sol de Vaca Muerta hay empresas que atraviesan momentos más complejos. Aconcagua Energía,con presencia en Vaca Muerta y planes de crecimiento ambiciosos, debió suspender una emisión de bonos por USD 250 millones en Nueva York debido a que las tasas resultaban “impagables”.

La operación fue leída como una señal de alarma en el sector, al exponer las dificultades que enfrentan actores medianos para conseguir financiamiento externo en un contexto global restrictivo.

Otro foco de conflicto es la construcción. Las obras se centran en diferentes puntos del país, pero en Vaca Muerta la situación es de tensión con la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) en estado de alerta por una ola de 2.500 trabajadores despedidos, anta la paralización de algunos proyectos en la cuenca neuquina.

 

 

About Raúl Díaz

Check Also

Río Negro capacitará personal de Neuquén en lucha contra incendios forestales

  Los gobernadores de Río Negro y de Neuquén firmaron un convenio marco de cooperación …