La llegada a Viedma del primer tren de San Antonio Oeste

 

Se ha cumplido, hace pocos días, el centenario de la llegada a Viedma del primer tren procedente de San Antonio Oeste y pueblos del Sur rionegrino. El importante hecho ocurrió el 10 de enero de 1925 y, según comentarios periodísticos de aquella época, no tuvo la repercusión social que merecía. Por otra parte en ese entonces se discutía si era conveniente el emplazamiento del futuro puente ferrocarretero en el lugar donde finalmente se construyó y sigue prestando servicio, 93 años después de su inauguración.

Con la habilitación oficial de las vías férreas que unían a la entonces capital del Territorio con la localidad portuaria ya era posible viajar por el Ferrocarril de la Línea del Estado hasta la punta de riel del ramal a San Carlos de Bariloche.

Esa obra, iniciada hacia 1905 bajo la dirección original del ingeniero Guido Jacobacci, avanzaba lentamente, atravesando toda la meseta rionegrina, y por entonces alcanzaba hasta la estación Pilcaniyeu, pues recién en 1934 –nueve años después- se habría completado todo el trazado del servicio que actualmente presta el Tren Patagónico.

La conexión de Carmen de Patagones con la estación Plaza Constitución del Ferrocarril del Sud de capitales británicos estaba en funcionamiento desde abril de 1922.

Para completar el traslado de pasajeros y cargas entre la capital del país y la incipiente ciudad turística de la cordillera todavía faltaba la superación de un enorme escollo de la naturaleza: el caudaloso río Negro. En los tiempos que evocamos en esta crónica, hace un siglo, ya era materia conocida y fuera de toda discusión la decisión política del gobierno nacional en cuanto a la construcción del necesario puente ferrocarretero. En febrero de 1922, apenas tres años antes, el propio presidente de la Nación, Hipólito Yrigoyen, había recibido en la Casa Rosada de Buenos Aires a una comisión de distinguidos vecinos de Carmen de Patagones y Viedma ante quienes ratificaba el compromiso de realización de la obra.

En la sede central del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, en la metrópoli porteña, ya estaban bosquejando los planos del monumental puente. Todavía no se había definido la ubicación.

Volvamos a la fecha del 10 de enero de 1925, que es el día exacto del arribo a Viedma del primer tren de la Línea del Estado procedente del sur de Río Negro. Tomamos algunos párrafos de la crónica publicada por el periódico La Nueva Era, una semana después. Lamentablemente no hay fotos ilustrativas.

“La noticia de la llegada del convoy circuló rápidamente por la mañana de ese día por las ciudades de ambas márgenes y todo hacía prever que el acontecimiento fuera dignamente festejado ya que venía a marcar un nuevo jalón a la obra de progreso en que está empeñado nuestro país.

Además, conociendo el impulso que la llegada del ferrocarril ha de dar a nuestras poblaciones, se creía que los vecindarios le harían un merecido recibimiento. Sin embargo nada de esto ocurrió. La más absoluta apatía demostrada para la llegada del riel y escasamente media docena de personas habían concurrido al punto terminal de la vía para esperar el arribo del tren” sostiene el anónimo redactor del semanario que se editaba en Carmen de Patagones.

Las observaciones críticas siguen más adelante, en referencia a la necesidad urgente de la construcción de la estación ferroviaria de Viedma porque –dice la nota- “el tren para en pleno campo, sin siquiera un apeadero, y los pasajeros deben poner a prueba sus dotes acrobáticas para descender”

En el mismo tono quejoso La Nueva Era apuntaba, en su edición del 17 de enero de 1925, que “se notó también en Viedma, con la llegada del tren, la escasez de autos y coches de alquiler para el transporte de pasajeros. Tres o cuatro coches hacían el servicio únicamente, y mientras tanto los viajeros eran sometidos a una penosa espera hasta que, desocupado el vehículo volvía a buscarlos.”

No hay precisiones sobre la ubicación del punto de arribo del ferrocarril procedente de San Antonio Oeste y el sur, pero la fuente periodística que citamos mencionaba también que “los caminos hasta dónde llega el tren dejan bastantes que desear, por lo que sería muy bien recibida una iniciativa de la municipalidad de Viedma disponiendo se efectúen las reparaciones antes que el mucho tráfico que seguramente ha de existir en adelante los destrocen por completo”.

Así, con algunos inconvenientes para el descenso y posterior traslado de los pasajeros al centro de Viedma, hace un siglo se lograba la conexión ferroviaria hacia el interior del Territorio de Río Negro. Los viajeros que necesitaban continuar hacia el Norte, o en caso contrario quienes llegaban desde Buenos Aires y deseaban seguir hacia el sur, todavía tenían que cruzar el río en lanchas para poder abordar el tren para el trayecto siguiente.

En 1925 la construcción del puente sobre el río Negro era el gran anhelo de las poblaciones hermanas de Carmen de Patagones y Viedma y tema recurrente de las conversaciones. Lo que no estaba del todo definido por entonces era el sitio elegido para la necesaria obra, y un conjunto de 200 comerciantes de las dos ciudades se habían dirigido por nota al Ministerio de Obras Públicas de la Nación peticionando que el puente se instalase aguas arriba del conjunto urbano –tal vez en un punto aproximado a donde se localiza actualmente el puente Basilio Villarino- para no interferir en el movimiento de los buques que salían y entraban desde el mar para atracar en el muelle de la costa Norte de la Comarca.

La Nueva Era citaba, en tal sentido, que en las páginas del influyente diario porteño La Nación se había mencionado una nota del ministerio de Marina con la misma preocupación referida al obstáculo que el futuro puente podía significar para la navegación de buques de importante tamaño. Finalmente, como ya sabemos, el gigantesco y emblemático brazo de hierro se construyó con un tramo levadizo y nunca interfirió en la circulación naval.

Crónica de Carlos Espinosa, serie Perfiles y Postales 2025, número 2

 Texto: Carlos Espinosa, periodista de Carmen de Patagones y Viedma

Perfiles y Postales 2025

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