San Antonio Oeste. Un monumento del General San Martín para la plaza Centenario

 

Corría el año 1910, un año trascendental en la historia de la República Argentina, no solo por la euforia patriótica que tiñó ese año del centenario de la Revolución de Mayo, sino que sirvió para que, en distintos ámbitos, en toda la Nación, con el motivo de una aparente celebración, las más diversas actividades tuvieran lugar, signadas por la ola de modernización que caracterizaba al país.

El 23 de agosto de 1905, ante la solicitud de Juan y Federico Sassemberg para el uso de las tierras donde habían instalado sus barracas en San Antonio Oeste, el gobierno nacional, bajo el decreto Nº 5846 del Poder Ejecutivo, con firma del entonces presidente Doctor Manuel Quintana, se las concede con el mismo carácter de precariedad con que se habían solicitado.

Tres años más tarde y ante el innegable crecimiento que estaba teniendo San Antonio Oeste por la llegada del ferrocarril, el gobierno nacional envía al agrimensor Carlos Larguía a realizar el trazado del pueblo, quien no contempló, en el trazado, la disposición al azar en la que estaban ubicadas las edificaciones ya construidas lo que generó un enérgico rechazo por parte de los vecinos.

Este trazado quedó anulado y enviaron entonces al ingeniero Lázaro Molinarique que no tuvo más remedio que efectuar una traza irregular ya que en ese momento se habían edificado un centenar de viviendas.

Respetando esas viviendas se vio obligado a irregularizar manzanas y quebrar la dirección de varias calles y aun así no pudo evitar que algunas casas, en su totalidad o en partes, quedaran sobre las calles.

Dos años después, 1910, el espíritu de modernización que imperaba en el país por causa del centenario de la Gesta de Mayo, alcanzó a San Antonio Oeste que se vio favorecido con el Decreto 481 por medio del cual se “aprobaba el trazado y amojonamiento del pueblo San Antonio del Oeste (Territorio del Río Negro)”, tal cual es el título que encabeza el decreto emitido el 5 de enero de 1910 por la Dirección General de Tierras y Colonias del Ministerio de Agricultura bajo la presidencia de Figueroa Alcorta.

 481 – DECRETO APROBANDO EL TRAZADO y AMOJONAMIENTO DEL PUEBLO SAN ANTONIO DEL OESTE (TERRITORIO DEL RÍO NEGRO).

Ministerio de Agricultura. – Buenos Aires, enero 5 de 1910. – Visto este expediente, el que la Dirección General de Tierras y Colonias, eleva la diligencia del trazado y amojonamiento del pueblo San Antonio del Oeste, en el Territorio del Río Negro, dependiente de esa repartición, y

 – Considerando:

– Que esa operación ha sido correctamente ejecutada sin que exista observación alguna de carácter técnico que oponer a su aprobación;

– Que, de acuerdo con lo aconsejado por esa Dirección General, corresponde aprobar la posesión de solares que dio el ingeniero operante a las personas a que se refiere en su diligencia, como asimismo reservar las tierras necesarias para plaza, edificios públicos, cementerio, calles y las que solicitó el Director de las obras del Ferrocarril de San Antonio a Nahuel-Huapi, con destino a los diversos objetos que se determinan, pero, con las restricciones indicadas por la Dirección General de Tierras y Colonias; – Que es conveniente, asimismo, autorizar a la citada repartición, para ofrecer en venta los terrenos del pueblo de San Antonio del Oeste, de que se trata, de acuerdo con las disposiciones vigentes; por esto y atento lo informado por la Dirección General de Tierras y Colonias,

 

– El presidente de la República – Decreta:

 

– Artículo 1.0

Apruébanse el trazado y amojonamiento del pueblo de San Antonio del Oeste, practicados por el Ingeniero don Lázaro Molinari, del personal de la Dirección General de Tierras y Colonias, y la posesión de solares dada por él a las personas aludidas en su diligencia, con excepción del solar E, de la manzana N.O19, cuya resolución definitiva tendrá lugar una vez salvados los inconvenientes que a ella se oponen, debiendo la Dirección General de Tierras y Colonias, entregarles los boletos provisorios de venta, que corresponde.

 

– Artículo 2. °

Apruébanse las reservas determinadas por la Dirección General de Tierras y Colonias, en las manzanas 12, 17, 27, 28, 29, 32 y 33 del citado pueblo, con destino a plazas y edificios públicos, las establecidas para calles, riberas y cementerio local, como asimismo la de los solares E, F, G, H, manzana N.O1, E, F, G, H, manzana N.O 8, A, B, e, D, manzana N.O 9, Y A, B, en la manzana N.º 14, con destino al Ferrocarril a Nahuel-Huapi.

 

– Artículo 3. °

Autorizase a la Dirección General de Tierras y Colonias, para proceder a la venta de los so196 solares del pueblo San’ Antonio del Oeste, en un todo de acuerdo con las disposiciones vigentes, y al precio de cuarenta (40) pesos moneda nacional por cada solar; y vuelva este expediente a la Repartición citada, a sus efectos.

– Artículo 4. °

  Comuníquese, publíquese y dese al Registro Nacional.

– Figueroa Alcorta. – Pedro Ezcurra.

 Registro Nacional de la República Argentina. Año 1910. Inventario nº 3185. Pág. 195

 A pesar de los inconvenientes con el trazado del pueblo, la actual manzana ubicada entre las calles San Martín, Moreno, Belgrano y Alte. Brown quedó marcada desde el comienzo de la agrimensura por cuatro mojones y unos jalones laterales de límite, solar reservado para convertirse en la plaza principal.

Este espíritu patriótico que se vivía en el país también alcanzó a los habitantes de San Antonio Oeste quienes decidieron darle a esa manzana hasta el momento desolada, el aspecto de plaza que se merecía, que ellos merecían.

A modo de monumento instalaron en el centro de la manzana un tronco de árbol petrificado traído desde Valcheta y una larga pértiga de carro fue el mástil donde se izaba la bandera las fechas patrias.

 De esta manera muy precaria fue inaugurada el 25 de mayo de 1910, bajo el nombre de Plaza Centenario en alusión al año en curso.

 Era entonces Carlos Gallardo gobernador del Territorio de Río Negro, quien propone a la Comisión del Centenario proporcionar a las poblaciones cabeceras del territorio: Viedma, Guardia Mitre, Conesa, Río Colorado, Choele Choel, General Roca y Allen, ocho bustos del General San Martín.

Una nota del diario “El Popular” de Olavarría con fecha 15 de agosto de 2010, cuenta que esta iniciativa no prosperó, pero el delegado local del Poder Ejecutivo Nacional insistió en la necesidad de contar con los correspondientes bustos de homenaje, habida cuenta de la carencia observada.

Esta inquietud de Gallardo fue planteada ante el ministro de Guerra Rudecindo Alvarado quien le dio el aval correspondiente, pero se planteaba el inconveniente de que el Ejército no contaba con suficiente bronce, lo que se convertía en un obstáculo casi imposible de vencer.

El mismo gobernador se comprometió a entregar material enviando “varios cañones que estaban tirados en los campos como rezago de la Campaña del Desierto, encabezada por el Gral. Julio Roca”. El General Alvarado, cuando se enteró de dónde provenía el bronce, puso reparos, porque, en su opinión, los cañones pertenecían a la Nación.

Gallardo, sin dudar, replicó: “Mal puede ser de la nación algo que el gobierno no sabe que existe”.

Frente a esta respuesta, Alvarado puso sello y firma y autorizó la iniciativa.

También existe la posibilidad, según afirma el escritor y periodista Adolfo Fragoza, que ese bronce pertenezca a un cañón brasileño que había quedado en Patagones después de los acontecimientos del Cerro de la Caballada con lo cual no queda claro el origen del bronce.

Lo que no tiene lugar a dudas es que los bustos están en las respectivas plazas de cada localidad, que son idénticos y que el entonces gobernador del Territorio de Río Negro Carlos Gallardo fue quien llevó a cabo este proyecto.

El 9 de julio de 1912, se inauguró el busto del General San Martín en la plaza Centenario de San Antonio Oeste, un año muy importante para esta localidad ya que en este año se realizaron las primeras elecciones para intendente siendo Don Luis Peirano el primer intendente electo y fue también el año del comienzo de la organización de la estructura municipal.

 Texto: Patricia Capovilla. Escritora sanantoniense.

Fuentes: “Crónica de un pueblo con sed de progreso”. Patricia Capovilla

Marcelo Pesaresi. Periodista e investigador

Registro Nacional de la República Argentina. Año 1910

“Al Norte de la Patagonia”. Bailey Willis

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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