Insisten que en Río Negro está la ciudad más embrujada del país

 

Entre relatos de antiguas maldiciones y recientes investigaciones, este lugar patagónico desafía la realidad y seduce con sus misterios insondables.

 En la provincia de Río Negro hay una ciudad cuyo nombre evoca cuentos de susurros etéreos y sombras que se deslizan por entre las calles cuando el sol se rinde ante la noche. Cinco Saltos, conocida popularmente como la ciudad embrujada, se ha ganado una reputación que trasciende las fronteras de lo racional para adentrarse en los dominios de lo paranormal.

A lo largo de los años, acumula un sinnúmero de relatos que hablan de apariciones espectrales, prácticas de brujería y encuentros con lo inexplicable.La historia se entrelaza con el folclore local y las narrativas sobrenaturales que han sido pasadas de generación en generación, de boca en boca, convirtiéndose en parte del patrimonio inmaterial de la ciudad.

Los lugareños, algunos escépticos y otros firmes creyentes, han aprendido a convivir con las historias de espíritus errantes y maldiciones ancestrales. Sin embargo, para el visitante ocasional, la mera mención de Cinco Saltos puede evocar una sensación inquietante, un escalofrío que recorre la espina dorsal al confrontar la posibilidad de lo desconocido.

Sus calles han sido testigos silenciosos de historias que desafían la explicación lógica. Cada esquina parece guardar el eco de alguna antigua leyenda, cada vieja edificación, una página de un libro de relatos paranormales aún por descifrar. La localidad, con su aire místico, atrae a aquellos que buscan experiencias más allá de lo tangible, y a su vez, susurra a sus habitantes, recordándoles que no están solos en su cotidianidad.

Una de las narrativas más perturbadoras sobre Cinco Saltos es la de la “Bruja del cementerio”. Según relatos, una figura encorvada y sombría había sido vista merodeando entre las tumbas en las noches de luna nueva. Algunos dicen que es el espíritu de una mujer acusada de brujería en tiempos de la colonia, condenada a vagar por la eternidad en un purgatorio terrenal. Otros, más escépticos, arguyen que no es más que una leyenda urbana, para asustar a los niños.

Pero los que han escuchado el arrastrar de sus pasos detrás de ellos, insisten en que hay algo más, algo que no se puede explicar. Igual, los fenómenos no se limitan a espectros y cuentos de viejas. Hay informes de fenómenos poltergeist en antiguas residencias, de objetos que se mueven por sí solos, de espejos que reflejan más que la realidad.

Hay quienes hablan de un aura peculiar en Cinco Saltos, un campo energético que altera la percepción y atrae a lo sobrenatural. Expertos en lo paranormal han visitado la zona, algunos escépticos y otros con la mente abierta, buscando evidencia de estas anomalías, pero se van con más preguntas que respuestas, con grabaciones que captan susurros indescifrables y fotos que muestran siluetas inexplicables.

Experiencias paranormales en Cinco Saltos

Una noche de verano, mientras la brisa arrastraba el aroma de las naranjas maduras, Julia Torres, una bibliotecaria, decidió tomar un atajo a través del cementerio viejo, un sendero que conocía como la palma de su mano. Sin embargo, esa noche fue diferente. “Había una niebla inusual, espesa, casi palpable, que no dejaba ver más allá de unos pocos metros”, relata. “Entonces la vi, una silueta de mujer, antigua y sombría, con un vestido que parecía flotar en el aire. Estaba allí, pero al mismo tiempo no lo estaba. Me paralicé, y aunque quise correr, mis pies no respondieron. Ella se giró lentamente hacia mí y… simplemente se disolvió en la neblina”.

El relato de Julia se suma a la colección de historias que los habitantes de Cinco Saltos. Como el de Martín Sosa, un pescador experimentado que asegura haber visto figuras danzantes sobre el río Negro durante las noches de luna llena. “No es reflejo del agua ni un espejismo. Son ellas, las almas en pena que no encuentran descanso”, afirma con convicción. “Una vez, una de esas figuras me miró directamente a los ojos, y en ese momento sentí una tristeza tan profunda que me ahogaba. Desde entonces, evito el río en esas noches. Hay cosas que es mejor no perturbar.

Pero no todos están complacidos con su fama de sitio embrujado. Hay una tensión palpable entre aquellos que ven estas historias como una maldición que ensombrece la imagen de la ciudad y aquellos que las consideran una bendición disfrazada, una fuente de atracción turística que trae consigo oportunidades económicas.

Esta dicotomía se refleja en las actitudes de los residentes: algunos abren sus puertas a los curiosos, compartiendo con ellos relatos pasados de generación en generación, mientras que otros prefieren mantener las historias en susurros, temerosos de lo que podría despertar.

La historia de Cinco Saltos es un reflejo de nuestra propia fascinación para con lo desconocido. Nos enfrenta a la posibilidad de que hay más en este mundo, de lo que nuestros sentidos pueden percibir, y que hay enigmas que la ciencia y la razón aún no logran desentrañar, no pueden hallar. El pasado y el presente convergen en un punto donde las leyendas cobran vida, donde lo imposible se vuelve posible y donde cada sombra podría albergar la clave de un enigma ancestral.

Fuente: diario Crónica

Aclaración de masrionegro.com: este diario digital publicó en marzo de 2022 y marzo de 2023 dos notas acerca de este tema, lo cual generó gran cantidad de lectores y, también, opiniones a favor y en contra. Entre éstas últimas, que estas cosas desdibujan la ciudad de Cinco Saltos, aunque podrían utilizarse estas circunstancias para incentivar el turismo local.

 

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