En el año 1907, en Viedma, una multitud participó en acto de colocación de árboles en plaza

Un hecho poco difundido, ocurrido el 17 de noviembre de 1907, en Viedma fue incluido en el ciclo “Historias que conectan” que dirige el reconocido historiador argentino Daniel Balmaceda y que integra el ciclo que respalda la empresa de gas Camuzzi.

“Queremos acompañarte con más historias de nuestras queridas ciudades. En esta oportunidad te invitamos a viajar en el tiempo para conocer algunos secretos de Viedma”, promueve la empresa privada, a través de su página en Facebook.

Balmaceda se refirió al gobernador del Territorio Nacional de Río Negro ingeniero Carlos Gallardo, un porteño enamorado de la Patagonia, quien tomó contacto con el famoso paisajista Carlos Thays.

“Balmaceda obtuvo varias especies para celebrar la fiesta del árbol en Viedma. Así, el 17 de noviembre de 1907 se realizó un acto en la plaza Alsina, con la presencia de numerosos alumnos y maestros de escuelas de la ciudad, padres y vecinos, por el cual plantaron ceibos, tilos, araucarias, palmeras, cedros, pinos y otros árboles”.

“El discurso estuvo a cargo de la maestra Ofelia Silva, quien fue muy aplaudida; también habló Gallardo, que destacó la importancia del árbol en la sociedad. La actividad siguió en la plaza 25 de Mayo, también en Viedma, en el año 1915, cuando el principal testimonio fueron los árboles”, dijo Balmaceda, que finalizó la breve explicación: “Árboles sembrados con amor que atravesaron  las barreras del tiempo”.

Sobre Gallardo lo siguiente publicó el periodista viedmense Omar Livigni, director de la Agencia de Noticia Patagónica

Gobernador Carlos Gallardo, el defensor de los ex territorios nacionales

Viedma.-  (APP) – Por Omar N. Livigni-  Hace algo más de 80 años Viedma fue escenario de un hecho excepcional que pese al tiempo transcurrido adquiere hoy un valor paradigmático. En realidad su evocación es un buen motivo para reivindicar la figura de un verdadero hombre de Estado, injustamente olvidado y un ejemplo que seguramente motivará más de una reflexión

En 1936 el ex gobernador del entonces todavía territorio nacional de Río Negro, ingeniero Carlos R. Gallardo se convirtió en el destinatario de un espectacular reconocimiento público referido a la vasta obra que había cumplido desde su progresista administración entre 1906 y 1913.

El homenaje consistió, entre otros gestos, en la imposición de su nombre a una calle, iniciativa que surgió por unanimidad y actitud espontánea del pueblo de Viedma y que prontamente hicieron suya las autoridades del territorio, municipios y comisiones de fomento del interior.

También adhirieron el gobernador Adalberto T.pagano y los ex gobernadores León Quaglia y Manuel Vignardel de Santa Cruz, entidades empresarias del Alto Valle del Río Negro Rio Negro y Neuquén, la Asociación Agraria Patagónica, el Consejo  Nacional de las Mujeres, de la Cruz Roja Argentina y otras entidades.

22AÑOS DESPUES

Gallardo viajó especialmente más de dos décadas después de haber sido gobernador con 80 años cumplidos para encontrarse, después de haber sido gobernador, con la comunidad a quien con tanta eficiencia y honestidad había servido desde sus altas responsabilidades.

Y como bien dijo, “volvió más cargado de méritos que de años ”a encontrarse con los frutos de su siembra. Durante cuatro jornadas consecutivas, los días 23, 24, 25 y 26 de abril, aquel mandatario que pudo decir “No tengo una sola pulgada de territorio”, recibió el tributo de la gente. No hubo desertores a la hora de los testimonios. Hubo conservadores y radicales que dejaron atrás  sus diferencias y se sumaron al acontecimiento sobre el que no había discusión.

EL RP. Raúl Entraigas  tampoco estuvo ausente y  dedicó un poema al ingeniero Gallardo cuyo último verso dice:”Cuando pase el tiempo y el olvido/ venga a nevar sobre la cumbre fama/ entonces este bronce será llano/que caldeará tu nombre esclarecido”.

LA VOZ SOLITARIA

Muy bien puede decirse, aunque se trate de un tema prácticamente desconocido, que el ingeniero Gallardo desarrolló una  tarea importantísima a favor de los territorios nacionales, antes y después de haber ejercido el poder ejecutivo en Rio Negro.

Más, aún no es una exageración sostener que fue el único argentino que con mayor persistencia y claridad señaló al resto de la nación la verdadera importancia de aquellas jurisdicciones y especialmente las patagónicas.

Cumplió una tarea infatigable mediante libros, artículos periodísticos y conferencias vindicando a los territorios y remarcando  la situación de inferioridad en que se encontraban con respecto a las provincias históricas. Conocedor profundo y apasionado por estas regiones escribió una obra acerca de los indígenas de Tierra del Fuego y sobre las características del archipiélago y un libro sobre la yerba mate en Misiones.

Dueño de una pluma certera y prolífica, Gallardo publicó quince notas en el diario EL Pueblo y más de veinte en La Nación  sobre gran variedad de temas referidos a los territorios nacionales que abarcaron desde la autonomía institucional hasta la colonización

UNA TRAYECTORIA

Gallardo era un hombre de vasta cultura, habría recorrido muchos países y tenía  gran experiencia en la función pública. Sus primeros contactos con los territorios nacionales comenzaron en 1875, como delegado de la comisión que organizó en esos tiempos la concurrencia argentina a las exposiciones  internaciones de Filadelfia y Chicago .Entre los numerosos cargos que desempeñó figura el de comisionado para el estudio de los territorios nacionales y las mismas funciones pero  en las gobernaciones de Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Neuquén.

LA GRATITUD

Gallardo renunció en 1913 a la gobernación pero Rio Negro nunca lo olvidó y en su caso, el peso de los años no erosionó  el recuerdo en la mayoría de sus conciudadanos agradecidos. Y si es cierto que los pueblos rinden culto a sus grandes obras y los pueblos rinden culto a sus grandes obras, también se honran a sí mismos. Y eso fue lo que ocurrió en Viedma con los rionegrinos y aquel gran gobernador.

EN EL TIMON

El ingeniero Gallardo aceptó el cargo imponiendo como condición al por entonces ministro de Obras Públicas de la Nación,  Ezequiel Ramos Mejía, la construcción de la línea férrea San  Antonio Bariloche y las grandes obras de irrigación en Alto Valle del Río Negro.

En 1906 propuso al ministro del Interior la celebración de un congreso de gobernadores que recién se reunión en 1913. Abogó entonces por la representación parlamentaria de los territorios nacionales, y presentó  proyectos de su autoría de reformas a la ley 1532, sobre justicia de paz   y   un tercero sobre código rural.

En materia de obras públicas su actividad fue infinita: proyectó la irrigación de cincuenta mil hectáreas en el valle inferior de Río Negro, gestionó y obtuvo el riego para la isla de Choele Choel y la terminación del dique puente sobre el río Neuquén.

También  fueron variados los esfuerzos para incentivar los esfuerzos para incentivar la produccíón  agricolo ganadera.  Creó una chacra experimental en la parte que sería después la quinta San Isidro de  los salesianos en Viedma, e hizo los primeros ensayos de cultivo de la remolacha azucarera.

Aunque parezca increíble el gobernador Gallardo plantó moreras, crió el gusano de seda, hizo devanar la seda y formar madejas que fueron expuestas en Buenos Aires.

Solicitó la formación de un establecimiento modelo de industrialización de frutas y verduras y una escuela de fruticultura, asi como la formación de una escuela para la industrialización de rutas finas.

Entre otras inquietudes pueden mencionarse la recomendación para crear la primera escuela normal de la Patagonia, el aumento de las escuelas primarias , la elevación de sus categorías, y la creación de la escuela en la cárcel de Viedma.

Mejoró el servicio de policía e incorporó el sistema de impresiones digitales, cuidó el mantenimiento de comisarías y juzgados de paz, aconsejó la creación de bibliotecas  populares, gestionó la fundación de sucursales del Banco Hipotecario Nacional en Viedma, Choele Choel y general Roca, y  defendió la entrega de títulos de propiedad a los pobladores del territorio. (APP)

Foto interior: diario Río Negro

Acerca de Raúl Díaz

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