Inicio Destacados Valcheta mágico y fantástico. Entre misterios y leyendas, oasis, fantasía y realidad

Valcheta mágico y fantástico. Entre misterios y leyendas, oasis, fantasía y realidad

 

 

El fantasma del Rodolfito anda en taxi, platos voladores, sepulturas que perduran, viejo Hotel de Rada con palenques de troncos petrificados. Y más.

 

La localidad de Valcheta es un verdadero oasis en el desierto. Tiene recursos naturales que la distinguen profusamente y sus vecinos son hospitalarios con el visitante.

 

Tiene también una rica tradición oral donde se relatan hechos y sucedidos rayanos en lo legendario y fantástico.

 

El embrujo de la casa rosada, un lugar característico donde pasan hechos que dan miedo, donde las ánimas se enseñorean invisibles provocando ruidos como de caballos, relinchos, aperos que se bajan, pero uno si es valiente sale afuera y es en vano: no hay nadie.

 

Una sepultura que quedó en la parte urbanizada del pueblo donde por la noche algunos vecinos solían contar que habían visto en ese lugar  un fantasma o luces malas.

 

La leyenda de la guitarra de Bernabé Lucero que a veces suenan sus cuerdas sin que nadie las toque.

 

El Rodolfito, que fue sepultado sin pasar por la misa y sin velatorio, y que para sorpresa y susto de los vecinos se lo suele ver caminando por el pueblo o como un pasajero más sentado en un taxi.

 

Las máquinas de escribir que durante la noche andaban solas en las oficinas de la Comisaría o las puertas que se abrían y se cerraban en la Escuela Nº 15.

 

En Valcheta también cuentan sobre el avistamiento de Ovnis y de luces de colores en el cielo.

 

Uno de los hechos más significativos ocurrió cuando más de 40 escritores del género fantástico recorrieron en su viaje al “centro de los confines” las calles de la localidad invitados por la Fundación “Ciudad de arena” y tomando fotografías de los lugares más pintorescos, en una de ellas apareció arriba del edificio de la Comisaría un platillo volador, captada por la cámara de Alejandro Alonso, en septiembre de 2004.

 

La crónica dice: “Algunos dirán que es una paloma que vuela a posarse sobre la torre de los cables del tendido eléctrico o que es una hoja de diario al viento. Lo cierto es que en Valcheta, provincia de Río Negro, apareció un auténtico Objeto Volador No Identificado y para colmo lo hizo mientras por las calles del pueblo peregrinaban los participantes del taller itinerante hacia “el centro de los confines”.

 

En la última alcantarilla en la salida del pueblo por la ruta 4 que conduce a Pomona se solía aparecer un vecino del barrio Usina un pequeño duende de larga barba en la cual tenía arrollado un billete de un dólar ¡de aquellos tiempos!!!; años 80.

 

Se cuenta y hay testigos presenciales que en un frondoso árbol de la casa y consultorio del Dr. Y amigo Cacho Zaher se aposentaba un pajarraco rarísimo nunca visto por estos lares al que el buen facultativo apodó “Clemente” porque no tenía cola y era casi todo de color negruzco, con el conversaba mañana y tarde en sus ratos libres.

 

Un buen día –en la cena de los miércoles- nuestro buen amigo trasandino Héctor Henríquez se apareció con una espada artesanal y nos contaba que la hoja estaba hecha con el cuerno de un mitológico unicornio. Después supimos que era de un nerval.

 

El viejo “Hotel Rada”, edificio casi centenario del pueblo, luce en su puerta de entrada dos troncos milenarios de árboles petrificados como palenques de otros tiempos!!!

 

Siempre he dicho que Valcheta es un Macondo lato y estepario y que como en “Cien años de soledad” los huevos de dinosaurios son tan reales como los árboles petrificados de hace 60 millones de años.

 

Vecinos pintorescos, mujeres montaña, sucesos extraordinarios, platos voladores, fantasmas, náufragos del Graf Spee que deambulaban por la ribera del arroyo, un pino con otro pino en el medio en una de las esquinas del hospital,  un cruce de calles con siete esquinas, otro donde se juntan los letreros de los Gobernadores Pagano y Castello, un árbol injertado por don Ángel Bellini de cuatro especies diferentes.

Cuando esta pandemia pase, un hermoso lugar para visitar con encantos sin igual. El turista se sentirá como en su casa.

 

Entre misterios y leyendas, el Valle de Valcheta es un oasis donde la fantasía convive con la realidad.

 

Jorge Castañeda

Escritor – Valcheta

 

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