De referente social a vendedor ambulante: “Funcionarios dijeron: a este negro hay que pararlo”

 

Aníbal Cipriano (48) se define como ex referente de la Organización de Desocupados de Viedma, que en el año 2001 hubo que impulsar ante “el desastre económico y la inflación del 7.000 por ciento” y que llegó a movilizar 2.500 manifestantes en varias ciudades de Río Negro. Ahora, no descarta lanzar el nucleamiento “Por la dignidad del hombre y la mujer”, junto con 50 de sus compañeros.

En un momento del diálogo con un periodista de masrionegro, Cipriano aludió a expresiones de funcionarios que señalaron: “A este negro había que pararlo; me acusaron de haber sido parte de la fiesta de los radicales, pero no fue así”. Es muy crítico con la breve gestión del asesinado ex gobernador Carlos Soria.

Actualmente, Cipriano suele permanecer, los días de semana, en la vereda del Banco Nación, en Viedma, vendiendo varios artículos, mayoritariamente a clientes de esa entidad crediticia.

Pasó de referente social a vendedor ambulante.

“Nosotros llegamos a movilizar a 2.500 compañeros de varias ciudades de Río Negro”, dijo encargándose de enumerar al menos 15.

Después de afirmar que los gobiernos de Pablo Verani y de Miguel Saiz no aportaron nada a la entonces Organización de Desocupados, detalló que “traíamos por mes 40 toneladas de alimentos desde Desarrollo Social de la Nación, 400 sillas de ruedas para discapacitados, ambulancias y viviendas para tres cooperativas, de las cuales entre 50 y 60 se las quedó el IPPV”.

Aseguró que el actual Loteo Silva, barrio periférico de Viedma, fue impulsado por la organización que encabezaba. “Unas 300 familias tuvieron casas gracias a nosotros”.

Cipriano no se guarda críticas contra la gestión del radical Saiz. “Hicimos denuncias contra funcionarios corruptos por quedarse con plata”.

“Pero, dijeron a este negro había que pararlo y por eso me hicieron una mega causa judicial por presunta extorsión contra 60 desocupados; me hicieron un juicio abreviado por culpa de unos malandras pagados por funcionarios de la Secretaría de Trabajo de Río Negro. Y en el juicio no hubo ninguno de ellos. Fue una causa armada por funcionarios de Saiz, jueces y fiscales”, señala Cipriano, quien por un momento tuvo que dejar la charla para atender en su puesto de ventas a una mujer que le quería comprar algunos de los artículos que ofrece en la vereda.

“Después vino el gobierno de (Carlos) Soria, quien arrasó con todas las políticas sociales que había en la provincia. Llegué a pensar que él estaba con la justicia social, pero destruyó todo en poco tiempo. Me decían que yo fui parte de la fiesta de los radicales, pero de eso nada que ver y mirá lo que estoy haciendo, venta ambulante, porque yo no robé nada a nadie. Hay funcionarios que no pueden caminar por las calles; en cambio, yo nunca robé nada a nadie y por eso trabajo en la calle, donde la gente me conoce muy bien”, remarca finalmente Cipriano.

 

 

 

 

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