Ayer sábado, alrededor de las 16:00, en la playa El Barco, ubicada cerca del parador Roma Costero, en la costanera de Viedma, un niño de 8 años estuvo al borde de ahogarse al ser arrastrado por la corriente del río.
Lo que comenzó como una tarde tranquila en familia rápidamente se transformó en un episodio de tensión, que, por fortuna, terminó con un rescate gracias a la valentía y la experiencia de quienes actuaron a tiempo.
El incidente ocurrió cuando el niño jugaba en el agua y fue llevado por la corriente hacia una zona profunda. Otro pequeño advirtió la situación y pidió ayuda a una madre que se encontraba bañándose con su hijo. Ella intentó rescatar al niño, pero no lo logró. Esta acción fue advertida por un hombre, quien se lanzó al agua a colaborar.
Aunque las primeras personas en intentar ayudar no contaban con entrenamiento especializado, la situación dio un giro cuando dos expertos en disciplinas acuáticas, Sebastián Urquijo y Florencia León Ruiz, intervinieron de manera decisiva. Juntos, con el apoyo de las otras personas, lograron sacar al niño del agua y salvar su vida.
Sebastián Urquijo, guardavida con experiencia en ríos y mares, ingresó rápidamente al agua y logró sujetar al niño, llevándolo hasta donde se podía hacer pie. En ese momento, su esposa, Florencia León Ruiz, también guardaviday reconocida por su trayectoria en deportes acuáticos, se unió para completar el rescate.
Una vez fuera del agua, Florencia y Sebastián comenzaron a realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta que el niño recuperó la conciencia, incluso antes de la llegada de los servicios de emergencia.
La intervención rápida y la profesionalidad de Urquijo y León Ruiz fueron determinantes para evitar un desenlace trágico, lo que vuelve a demostrar la importancia de contar con personas capacitadas en entornos acuáticos, especialmente en zonas con corrientes impredecibles.
Fuente: NoticiasNet, Viedma
Más Río Negro Noticias de la Provincia de Río Negro