Según su denominación, la “Salvia rosmarinus”, conocida popularmente como romero, “es una hierba leñosa perenne, con follaje siempre verde y flores blancas, rosas, purpúreas o azules, perteneciente a la familia Lamiaceae, nativa de la región mediterránea”.
Cuando cocino y uso esta perfumada especia me recuerdo invariablemente de mi buena madre y aquellos años felices de mi infancia: mi padre, mi hermano y la mesa familiar con comidas sanas y generosas donde el romero se enseñoreaba guisos, papas al horno y estofados. Manjares.
“Las hojas –dicen los botánicos- pequeñas y muy abundantes presentan forma lineal. Son opuestas, sésiles, enteras, con los bordes hacia abajo y de un color verde oscuro, mientras que por el envés presentan un color blanquecino y están recubiertas de vellosidad. En la zona de unión de las hojas con el tallo nacen los ramilletes floríferos”.
“A la flor del romero, La malvaflor, el romero florece con lluvia y flor. Porque el romero, si llueve, florece fresco, con las hojas brillantes y aroma intenso. A la flor del romero, la malvaflor, su perfume en tus manos queda un momento como una mariposa de terciopelo. El romero florece con lluvia y sol”.
Y así podemos cantar: “A la flor del romero, / romero verde. / Si el romero se seca, / ya no florece. Ya no florece, / ya ha florecido: / a la flor del romero / que se ha perdido. A la flor, a la pitiflor, / a la verde oliva. / A los rayos del sol / se peina una niña. En un poco de agua / se mira el reflejo / por no tener los cuartos / para un espejo”.
Nuestras abuelas, que tanto sabían, solían meter las hierbas provenzales aromáticas, entre ellas muy abundante el romero entre la carne del pollo y la piel antes de asarlo y en los guisos esta especia señorial le daba un toque delicioso a la salsa. Con las papas horneadas va también de maravillas. Y, es sabido que el conejo y el romero funcionan muy bien juntos como también con arroces y paellas. Un verdadero manjar. Ni hablar con carne magra de cerdo en una salsa de zanahoria y naranjas al romero.
Y demos crédito a Juan Quintero y Luna Monti por su hermosa canción “Verde Romero”: “Yo le dije al corazón, / yo le dije al corazón / ay, mi señora. / Que calle porque le conviene, / ay mi palomita, verde romero. / Y él me contestó llorando / ay, mi señora / que grande el dolor que siente. / Ay, romero. / Con mi cajita chayera. / Ay, mi señora / me voy pa volver mañana / ay, mi palomita, verde romero / me voy pa volver mañana / ay, mi palomita”.
Cuando salgo a caminar por las afueras de mi pueblo, Valcheta, o voy a los parajes me lleno las manos de hierbas, todas olorosas y serviciales: tomillo, molle, charcao, yerbabuena, pero en especial traigo las manos llenas de romero silvestre.
Ya en la despensa de mi casa lo dejo secar y después despalo las hojas y al frasco hasta que su consumo lo disponga.
Romero, así se llamaba un personaje tradicional y pintoresco de mi pueblo que siempre andaba ataviado con un birrete de marinero. ¡Romero, lindo nombre!!!
Texto: Jorge Castañeda
Escritor – Valcheta (Río Negro)
Más Río Negro Noticias de la Provincia de Río Negro