Poco se sabe de Mariano Ruiz. En el año 1871, comandante en Patagones y colonizador

Poco se sabe del sargento mayor Mariano Ruiz, comandante  del Fortín Colorado y del Fuerte de Patagones, y su tarea como colonizador, junto a otros pioneros

En 1833, Rosas levantó el Fortín Colorado en proximidades de la desembocadura del río Colorado, aunque existen distintos documentos que ubican tal guarnición a 36 kilómetros del océano Atlántico y otros a 55 kilómetros.

Otros documentos dan cuenta de distintos traslados del Fuerte y también que en 1860 el sargento mayor Mariano Ruiz es quien se encuentra a cargo y quien en el futuro será uno de los principales colonizadores de la región.  Ello se desprende de un documento que asegura que Ruiz es el primer poblador del campo que gestiona ante el gobierno en la costa del río Colorado, frente al paraje denominado Fortín Mercedes.

Entre las fuentes consultadas, se desprende que, como en otros casos, son muchas las personas que hicieron por la consolidación del Fuerte y toda la región y, sin embargo, no se los ha destacado por su aporte y solo se los menciona con cierta liviandad.

Documentos de esa época destacan que más allá de su función como comandante del Fortín Colorado, a Ruiz le reconocen sus importantes tareas como colonizador, por ejemplo el haber sido quien llevó adelante las plantaciones de álamos, duraznos y otros frutales, como así también quien introdujo un importante capital en hacienda.

Describen que incorporó 5.000 ovinos, 300 vacunos y más de 120 yeguarizos. Su enorme voluntad en ese sentido, se vio en forma permanente amenazada por la actividad de la indiada.

Simultáneamente, Ruiz se desempeñó también como comandante del Fuerte El Carmen, donde contrae enlace con Urbana García Martinez, oriunda de Patagones y descendiente de los primeros pobladores.

Como hemos dicho, sus acciones como colonizador fueron más que importantes, incorporando a su explotación otras personas, algunos en calidad de peones y otros como socios, mientras tanto realizaba expediciones a distintos puntos de la región, por caso a Choele Choel, como segundo del coronel Murga y donde enfrentó a indios que asolaban esa región.

Tal como lo adelantamos, Ruiz desarrolló una muy importante tarea como colonizador, algo que incentivó tras contraer enlace y centro su actividad en 7.500 hectáreas frente  al Fortín Mercedes sobre la margen sur del río.

En esa activa labor y con ese propósito, Ruiz suma a su tarea a Juan Gerónimo Gorosito, primero como peón y posteriormente como socio.

De acuerdo a documentos de la época, Gorosito era considerado un verdadero personaje que alcanzó popularidad y era reconocido como uno de los hombres fuertes de la región a quien le reconocían una personalidad destacada.

Según los datos  recogidos, Gorosito había nacido en Lobos en 1824 y posteriormente se afincó en Rio Colorado, donde en 1872 fue condenado a tres años de cárcel acusado de algunos hechos o delitos poco claros.  No se supo bien, si fue tratando de escapar  o por alguna otra razón o actividad, que Gorosito murió en 1885 ahogado en el río.

Volvamos a Mariano Ruiz, quien como sargento mayor fue trasladado en l862 a Patagones como jefe de Detall de la Comandancia Militar del Fuerte El Carmen, para pasar en 1865 como comandante interino y culminar su carrera como  teniente coronel en diciembre de 1985, desempeñándose como comandante efectivo de Patagones en 1871 por la baja del coronel Murga.

Algunos historiadores afirman que sería largo reseñar los servicios de este militar desde su desempeño en el pequeño Fortín Colorado como posteriormente en Patagones.

Desde esa responsabilidad, realizó distintas acciones, como enfrentar a los indios, encabezar expediciones a diversas poblaciones y regiones, muchas de estas como segundo del coronel Murga y destacan los historiadores, como lo hemos mencionado, la enorme tarea colonizadora, especialmente por la seguridad que comenzaba a brindar las guarniciones establecidas, por caso el Fortín Colorado, como se afirma  en artículos publicados por la Revista de la Junta de Estudios Históricos de Bahía Blanca.

La misma publicación, reforzando la idea o acción Colonizadora destaca pequeños hechos que contribuyen a reafirmar la actitud por caso la llegada de Don Pío Iturra, quien en una casa construida en palo a pique, instaló un despacho de bebidas o “boliche”, en el que se afincó asimismo una persona de apellido Dávila, quien entre otras cosas trajo distintos animales que contribuían al asentamiento de las personas.

Justifican el concepto al afirmar que pronto en las inmediaciones del Fortín se formó la población que entre otros conto con el señor Juan Pablo Córdoba, otra persona de apellido Guerrero y  Cerri a quienes se les reconoció la propiedad de las tierras, como también a Miguel Errecalde, Francisco Pradere y Pedro Luro, que como se sabe han dado nombre a distintas poblaciones existentes en la región.

No había pasado demasiado tiempo cuando se estableció también en cercanías del Fortín don Francisco Larreguy, el que estableció un importante negocio para aquella época y se sumo a su emprendimiento como socio Don Augusto Texidó.

Como solido elemento que se sumaba a la tan mencionada colonización y el afincamiento de nuevos habitantes, subraya la publicación como trascendental la circulación de la Diligencia de Mora que unía Patagones con Bahía Blanca con escala en el Fortín.

Pone de relieve que el transporte luchaba con los médanos existentes para dar cumplimiento a su misión de avanzada en tierras de la indiada. Otro paso muy importante se logro luego, cuando la civilización alcanzo a levantar un puente levadizo para permitir pasar al progreso y permanecer como testimonio mudo de un pasado de aventura, de coraje, de valor y heroísmo.

Texto: Eduardo Reyes, periodista y escritor de Viedma

22-12-21

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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