Es de Salta, ingeniero nuclear recibido en Río Negro, atleta de alto rendimiento e influencer

Santos Gabriel Rueda, nació en Salta, es ingeniero nuclear y magíster en Ingeniería (egresado del Instituto Balseiro-Río Negro) y también compite en carreras de alto rendimiento. En una entrevista compartió detalles de su vida académica y deportiva y cómo estas se vieron afectadas por la pandemia de Covid-19.

Rueda se recibió de ingeniero nuclear en 2014 y magíster en Ingeniería en 2019. Además, Gabriel es influencer -tiene más de 24 mil seguidores en su cuenta de Instagram @sagarueda- y trabaja como coach de corredores en su propio proyecto: SAGA Training Lab.

Sin embargo, Rueda no sólo se destaca en el ámbito académico: el salteño también se desempeña como atleta de alto rendimiento. Específicamente, compite en la disciplina de “ultra-trail” o carreras de ultrafondo. ¿En qué consiste el ultratrail? Es un tipo de carrera que se desarrolla en escenarios de montaña, y el recorrido debe tener como máximo un 20 por ciento de asfalto. El ultra-trail consta de una distancia mínima de 42 km, pero la misma puede superar los 100 km.

En el ámbito del trail running, el Ultra-Trail del Mont Blanc es la cita más prestigiosa y una de las más exigentes. Esta competencia reúne a corredores de todo el mundo y tiene lugar en la cadena montañosa de Los Alpes, con un recorrido que atraviesa Francia, Italia y Suiza. Esta ultramaratón cuenta con diversas carreras, las cuales varían respecto de la distancia a recorrer en cada una. “Es el evento más grande del mundo, es como el Tour de France de bici pero en carreras de montaña”, aseguró Rueda. Debido a la pandemia de coronavirus, el UT de Mont Blanc se suspendió en 2020.

Gabriel Rueda comenzó a interesarse por el running en 2012, durante los primeros años de su trayecto académico en la carrera de Ingeniería Nuclear del Instituto Balseiro. “Fueron meses de mucho estrés por las horas de estudio y necesitaba complementar la parte física”, afirmó.

Rueda, que ha competido en numerosas carreras en nuestro país y en el exterior, participó en la más reciente edición del UT de Mont Blanc, entre el 23 y el 29 de agosto. El evento contó con medidas COVID-19, exigiendo a los corredores un pasaporte sanitario, en el cual se acreditara una vacunación completa y una prueba antígena o PCR negativo en las últimas 48hs. También fue obligatorio el uso de mascarilla o barbijo en la salida de las diferentes carreras, y durante los primeros 500 metros de recorrido.

Gabi, como lo llaman sus seres queridos, compitió en la carrera TDS –Sur les Traces des Ducs de Savoie en francés- dentro del UT Mont Blanc. Esta competencia prevé una distancia de 145 km, un tiempo máximo de 44 horas para completarla y un máximo de 1600 participantes. Rueda finalizó en la posición 34 de la tabla general mundial de esta carrera, y si bien remarcó la importancia de haber alcanzado ese puesto, considera que “puede dar más aún”.

A continuación, compartimos la entrevista completa que Santos Gabriel Rueda le brindó al Área de Comunicación Institucional y Prensa del Instituto Balseiro.

– ¿Cómo surgió tu interés por el mundo del running? Y, en particular, ¿cómo llegaste a competir en la disciplina de ultra-trail?

– El interés surgió allá por 2012 cuando estaba en los primeros años de Ingeniería Nuclear en el Instituto Balseiro, fueron meses de mucho estrés por las horas de estudio y necesitaba complementar la parte física. Fue una mezcla de sentirme una babosa que sólo estudiaba y también había aumentado de peso. Eso motivó a que salga a hacer deporte, y correr fue lo más rápido y económico. Al ultra trail llegué muchos años después de estar en la actividad. Es una especialidad dentro del correr por montaña pero en distancias largas, de más de 50 kilómetros, carreras que requieren mucha preparación y dedicación. Es uno de mis grandes proyectos deportivos hoy en día poder crecer internacionalmente en esto.

– ¿Fue difícil compaginar tus estudios en ingeniería con tu vida deportiva?

– Al principio es todo más fácil porque uno sólo sale a correr o trotar 30 minutos o una hora. Ahora, cuando lo querés hacer de forma más dedicada y con fines de mejorar tu performance y competir a nivel nacional o internacional, ahí es más difícil compaginar porque todo requiere muchas horas más allá de sólo estar corriendo. De todos modos no es imposible. Es cuestión de organizarse y poder estar en todo, intentando dar lo mejor de uno en cada rubro personal, sea en el trabajo o en el deporte.

-¿Cómo encarás los meses o semanas previas a la hora de prepararte para correr en una competencia tan importante como el UT de Mont Blanc??

– En general trato de estar esos meses en una zona con muchas opciones de montaña. Bariloche es ideal, pero dado que acá es invierno es muy difícil prepararlo. Por eso, algunos de los últimos años me iba a Europa a hacer una preparación exclusiva. Este año por la pandemia no pude, así que estuve en la zona de Salta entrenando. Eso me ayudó bastante.

– En una entrevista de marzo del 2020 con Laura García Oviedo, del Área de Comunicación Institucional y Prensa del IB, manifestaste tu deseo de participar de la carrera madre (172km) del UT de Mont Blanc de ese año. ¿Cómo te afectó el hecho de que la edición 2020 de la carrera se suspendiera a causa de la pandemia de coronavirus?

– En 2020 fue un año muy distinto para todos. Arranqué muy motivado corriendo un ultra trail de 130 km en Gran Canaria España y después fue todo estar encerrado, perdiendo estado físico. Recién en julio pude volver a entrenar. De todos modos, en todo el año 2020 no pude competir en ninguna carrera ni viajar a ningún evento. Fue un año que a nivel profesional crecí porque logré terminar algunos cursos de formación, pero a nivel deportivo fue muy bajo.

– ¿Qué balance hacés de tu participación de este año en Mont Blanc?

– Este año fue muy particular correr en el UTMB en Francia, porque la semana antes de la carrera mi papá tuvo una operación delicada y tuve que estar ahí cerca ayudando en su recuperación. Hasta cuatro días antes de la carrera había cancelado todo el viaje, pero finalmente pude estar en esa carrera. Es el evento más grande del mundo, es como el Tour de France de bici pero en carreras de montaña. Me fue muy bien en cuanto a mi rendimiento, entrando en la posición 34 en la general mundial, lo cual es muy bueno, pero siento que puedo dar más aún. Y por otro lado, este año pude tener un contacto con muchas organizaciones y marcas acá a nivel internacional, lo cual en el futuro me puede abrir nuevas puertas, así que estoy contento por esto.

– ¿Hubo alguna razón particular por la cual participaste de la TDS (145km) y no de la carrera madre?

– Simplemente creo que no quise quemar etapas. No me sentí listo para hacer 172 km con 10000 m de desnivel positivo. Creo que quiero esperar a llegar al 100%, ojalá sea en 2022.

– Con respecto a la pregunta anterior, cuando dijiste que no quisiste “quemar etapas”, ¿te referías a una cuestión meramente física y deportiva, o también sentís que necesitás una mayor preparación a nivel mental para encarar el desafío de la carrera madre?

– Un ultra trail es una mezcla del aspecto mental y el físico. En mi caso, necesito una mayor maduración en ambos. Osea, podría haber corrido la distancia larga y seguramente la terminaba, pero al tener objetivos de hacerlo bien y rendir al máximo ahí tenés que trabajar todos los aspectos. No podés ir estando al 90% en algún aspecto de preparación.

– ¿Cómo encaraste tu vida académica y/o profesional después de recibirte de Magíster en 2019?

– Después de recibirme en 2019 yo ya estaba trabajando para la CNEA en planta permanente, con lo cual mi vida no cambió. Simplemente terminé el posgrado, que lo hacía a part time. Y el tema de la especialización es en el mismo campo de mi trabajo, por ende se comparte.

– ¿La pandemia te afectó mucho en este aspecto?

– La pandemia si me afectó, y no sólo a mí. Fue como una cachetada de decir “el tiempo pasa, los años pasan muy rápido”. Y si uno quiere hacer un cambio o hacer grandes proyectos, sea en lo personal o lo deportivo, es cuestión de arrancarlo ayer, porque siempre vas a sentir que vas atrasado, ¡y es así! Es cuestión de exprimir el tiempo al máximo.

-Tomando en cuenta tanto tu carrera de ingeniero como tu faceta deportiva, ¿qué proyectos tenés de cara al futuro?

– Crecer en ambas, intentando dar lo mejor de mí en cada una de ellas.

-Por último, queríamos pedirte que, desde tu experiencia personal, le dediques una reflexión a nuestros lectores que estudian una carrera universitaria y a la vez practican un deporte de alto rendimiento. ¿Qué consejo/s les darías?

– Que no es imposible hacer ambas carreras al mismo tiempo. Si tienen que estar preparados para dejar algunas cosas de lado, pero que sepan que esas cosas de lado que uno deja son cosas que vas a poder hacerlas más adelante. Hay muchos ejemplos de atletas y profesionales. Paula Pareto es un gran ejemplo de ellos, consiguiendo una medalla de oro olímpica. La opción de agarrar una sola parte siempre está y parece muy tentadora por la comodidad, pero para mí es grandioso cuando uno puede mezclar mente y cuerpo. En el correr puedo cansar mi cuerpo y en la parte laboral tengo que usar mucho la mente. Es algo que me da mucha completitud personal hacer ambas.

Texto: Renzo Cuello y Rodrigo Di Marco, Área de Comunicación y Prensa del Instituto Balseiro

 Octubre de 2021

 

Acerca de Raúl Díaz

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