Inicio Destacados El hombre sin brazos que pasó por Valcheta. Un ilusionista e hipnotizador inolvidable

El hombre sin brazos que pasó por Valcheta. Un ilusionista e hipnotizador inolvidable

 

 

La increíble historia de Walter, el hombre sin brazos, que dejó una impronta inolvidable en Valcheta. Ilusionista e hipnotizador. Su nombre sirvió de apodo a un querido vecino del pueblo. Hacía vender caramelos con tornillos.

 

Hay hechos pueblerinos que quedan marcados para siempre en la memoria de los vecinos y que con el tiempo pasan a formar parte de la cultura popular y que cuando se van hilvanando recuerdos afloran en la memoria de los más ancianos en forma recurrente.

 

Allá por década del treinta solía recorrer los pueblos de la Región Sur el parque de diversiones de la familia Villalba con sus atracciones para chicos y grandes. La magia del espectáculo que aparte de los números circenses como una yapa de aquellos tiempos incluía la representación de alguna obra del teatro pueblerino recreando a los héroes de aquel entonces. Así por ejemplo, el sargento Chirino cada noche mataba a Juan Moreira o Mate Cosido entretenía con sus correrías a los espectadores que se sentaban en las viejas silla tijera de madera, propias de aquellos lejanos tiempos.

 

También solían llegar al entonces Pensión y Comedor “El Gaucho”, propiedad de don Manuel Gattoni, billaristas, payadores, guitarreros, cantores, adivinadores y otros exóticos trashumantes que entretenían a los parroquianos en su salón comedor. Este tradicional boliche de Valcheta todavía está en pie en un rincón del pueblo en buen estado de conservación.

 

Ningún memorioso vecino puede recordar con certeza como llegó a este pueblo el tan recordado “Walter, el hombre sin brazos” (algunos afirman que con el circo de Villalba, pero no hay unanimidad al respecto), un hipnotizador discapacitado al que le faltaban los dos brazos que había perdido en un accidente al caerse cuando chico de un tractor en marcha cuando estaba su padre arando.

 

Lo cierto es que hacía sus atrapantes números para todo el público, previo pago de una modesta entrada, en el salón comedor ya mencionado.

 

Adivinaba las palabras y frases –según me cuentan- con sus ojos tapados y de espaldas que algunos comedidos escribían en una `pizarra y nunca se equivocaba. También, como suele ser habitual, había desarrollado una gran destreza con los pies.

 

Lo cierto es que Walter dejó una impronta especial en el pequeño poblado que era Valcheta `por aquel entonces. Mi madre sabía contarnos a mi hermano y a mí, las virtudes de tal personaje que hipnotizaba a todo el auditorio y en pleno invierno decía que hacía mucho calor y la gente se iba despojando de su ropa y se abanicaba. También supo quedar para siempre en el recuerdo popular la famosa frase “caramelos con tornillos” que algún joven hipnotizado ofrecía al público nos los brazos estirados como si llevara una bandeja con golosinas.

 

En el día de ayer un dilecto amigo de mi niñez, que hace poco retornó al pueblo, mientras conversábamos de bueyes perdidos y de anécdotas y personajes de un Valcheta que irremediablemente como el Macondo de García Márquez se fue para siempre, nos recordó las atrapantes funciones que hacía “el Hombre sin brazos” y con cara de palo nos dijo que a él, que era un muchacho, lo sabía hipnotizar y voceaba entre los parroquianos los famosos “caramelos con tornillos” para el asombro de todos.

 

Lo más notable es que de alguna forma el ingenio popular hizo perdurar el nombre de Walter, en otro amigo que se llamó Roberto Martín, empleado municipal y gran jugador de fútbol, porque como tenía los brazos largos lo apodaron Walter, perdiendo su nombre Roberto para siempre. Todos lo conocíamos por Walter, lo que le generaba no pocos inconvenientes hasta que tenía que mostrar el documento con su verdadero nombre.

Breves retazos con la historia pequeña y curiosa de Valcheta. Tal vez Walter, el Hombre sin Brazos, ande junto al Juancito Caminador, de González Tuñón, por los caminos de cielo de los recuerdos.

 

 

Jorge Castañeda

Escritor – Valcheta

 

Especial para masrionegro

Foto ilustrativa (no hay registros en imágenes de los hechos detallados)

 

Acerca de Raúl Díaz

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