Policiales: Dos jóvenes, una menor y un crimen. Un asado, un tiro y amputación de brazo

 

El trabajo coordinado de la Brigada de Investigaciones de Bariloche y el análisis de las cámaras del Sistema Integral de Prevención del Delito, permitió avanzar con rapidez en el esclarecimiento del homicidio ocurrido en una céntrica esquina de esa ciudad, donde un joven murió atacado con un arma blanca.

La secuencia se activó a partir de los llamados ingresados al 911 RN Emergencias, que alertaron sobre la presencia de personas armadas y, minutos después, de un hombre gravemente herido en la vía pública. Esa información inicial fue clave para orientar las primeras medidas y para que policías en móviles policiales llegaran rápidamente al lugar, donde se desplegó un amplio operativo para resguardar la escena.

A partir de entonces, el trabajo de los peritos del Gabinete de Criminalística y el conocimiento del terreno de la Brigada de Investigaciones marcó el rumbo del caso. Mediante el relevamiento inmediato de las cámaras de seguridad ubicadas en la zona y el seguimiento de registros del sistema provincial de videovigilancia, los investigadores lograron reconstruir los movimientos previos y posteriores al ataque. Las imágenes permitieron obtener datos precisos sobre la cantidad de personas involucradas, su forma de desplazamiento y la huida tras el ataque a la víctima de 30 años.

El análisis de esas grabaciones se complementó con tareas de campo, entrevistas y verificaciones en distintos puntos de la ciudad. Por ese cruce de información, se logró identificar a tres individuos: dos hombres de 20 y 22 años y una adolescente de 16, como presuntos partícipes del hecho, lo que derivó en una serie de allanamientos nocturnos autorizados por la Justicia.

Los procedimientos, a cargo de los máximos jefes policial de la Unidad Regional 3°, se concretaron en distintos barrios de Bariloche y arrojaron resultados positivos. Durante los operativos secuestraron prendas de vestir de interés para la causa y elementos que ahora son materia de peritaje, lo que permitió cerrar el cerco investigativo y avanzar con mayor solidez en la reconstrucción del ataque.

Como consecuencia directa de ese despliegue, uno de los jóvenes fue detenido durante los allanamientos, mientras que el segundo, al verse cercado por la investigación y las pruebas reunidas, se presentó voluntariamente ante una dependencia policial acompañado por su madre, quedando inmediatamente a disposición de la Justicia. También se logró ubicar a la menor en la casa de su abuela, donde tomó intervenir la SENAF.

El Ministerio de Seguridad destacó el trabajo profesional y sostenido de las fuerzas policiales, en especial el rol de la Brigada de Investigaciones y el valor estratégico del Sistema Integral de Prevención del Delito y del 911 RN Emergencias, herramientas que volvieron a demostrar su importancia para esclarecer hechos graves y llevar respuestas rápidas a la comunidad.

La investigación continúa su curso bajo la órbita judicial, con nuevas medidas en marcha, mientras se refuerza el compromiso de seguir fortaleciendo la prevención y el uso de tecnología al servicio de la seguridad pública en toda la provincia.

Fuente: Prensa Gobierno de Río Negro

Prorrogan prisión preventiva de un condenado por tentativa de homicidio en San Javier, a 25 km de Viedma

Un sujeto condenado a 11 años de prisión por tentativa de homicidio, continuará en prisión preventiva por los próximos ocho meses hasta tanto la Corte Suprema de Justicia resuelva definitivamente el caso. Se trata de Richard Joel González Conrado, quien el 7 de agosto del año pasado fue condenado por haber disparado contra un trabajador temporario de San Javier quien perdió su brazo derecho producto de la agresión.

¿Cómo fueron los hechos?

Durante la madrugada del 22 de julio de 2024, la víctima de 28 años compartía un asado con compañeros de trabajo en la vivienda en donde residía. Oriundo de Santiago del Estero, Marcos Quiroga había llegado a San Javier para trabajar de forma temporaria en la cosecha de cebolla.

Al lugar, ubicado en la manzana 450, llegó González Conrado acusando a la víctima y a su grupo de amigos de haber lanzado piedras contra su vehículo, increpó con un cuchillo a uno de ellos y lo persiguió hasta que éste logró ingresar en la habitación que alquilaba Marcos.

En ese contexto se retiró del predio para retornar al instante con una escopeta. Pateó el portón de la vivienda, realizó destrozos con la culata del arma rompiendo vidrios de la ventana, y – en respuesta a la súplica de Quiroga de que se retire del lugar para preservar a los niños presentes, “González Conrado con intenciones de quitarle la vida efectuó un disparo que impactó en la axila de Quiroga”.

Como consecuencia del disparo, la víctima sufrió lesiones vasculares de gravedad que pusieron en riesgo su vida, preservada gracias a una intervención médica. No obstante hubo que amputarle su brazo hábil.

La Fiscalía que investigó los hechos lo acusó de los delitos de homicidio en grado de tentativa y amenazas, ambos agravados por el uso de arma de fuego, y daño en función de los artículos 41 bis, 42, 45, 55, 79, 149 primer párrafo, segundo supuesto bis y 183 del Código Penal. Luego de un debate que se extendió entre el 30 de julio y el primero de agosto de 2025 en el que fue hallado culpable, se lo condenó a la pena de once años de prisión efectiva.

En sendas audiencias realizadas ante el Tribunal de Impugnación, la defensa penal del condenado apeló la sentencia. Expresó que no había existido dolo homicida por lo el hecho debía calificarse como lesiones gravísimas y consideró excesivos los once años impuestos, alegando atenuantes como la falta de antecedentes, la situación familiar, el contexto emocional del hecho y la ausencia de planificación.

La Fiscalía respondió sobre estas cuestiones en la convicción de la sentencia había valorado correctamente la prueba y que con ellos se había acreditado la intención homicida a partir del arma utilizada, la zona del cuerpo afectada, la distancia del disparo, la indefensión de la víctima y la conducta previa del imputado. Sostuvo además que la pena se encontraba debidamente fundada dentro de la escala legal aplicable.

Finalmente el Tribunal valoró ambas posturas y enfatizó en el poder ofensivo y letal del arma utilizada, la zona vital del cuerpo afectada, la corta distancia del disparo, el estado de indefensión de la víctima, la escalada previa de violencia, la pluralidad de hechos y la probabilidad de un intento de recarga del arma. Todos esos elementos le permitieron acreditar la existencia de dolo homicida. Asimismo, se ponderó el impacto físico, psíquico, familiar y social derivado del hecho, confirmando la sentencia.

Tras quedar firme la condena y en el marco de la audiencia realizada por zoom, el Ministerio Público Fiscal solicitó la prórroga de la prisión preventiva, fundando el pedido en la existencia de peligro de fuga. En ese sentido, se indicó que la causa aún puede transitar la instancia de recursos extraordinarios ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, lo que prolonga el trámite del proceso penal.

Además, la Fiscalía sostuvo que el condenado posee vínculos familiares en Paraguay, dispone de recursos económicos que podrían facilitar una eventual evasión y no cuenta con un arraigo familiar consolidado en la zona, circunstancias que se ven reforzadas por la certeza de la extensión de la pena impuesta. A esta postura hizo lugar el mismo tribunal que condenó al hombre resolviendo prorrogar la prisión preventiva por el plazo de ocho meses.

Fuente: Ministerio Público Fiscal de Río Negro

 

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