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“La carga de los valientes”, la olvidada y prohibida película sobre el Combate de Patagones

Hace 80 años, cuando la industria del cine nacional atravesaba tiempos de esplendor, los estudios Pampa Film realizaron una costosa superproducción titulada “La carga de los valientes”, con un argumento de acción y romance inspirado en los hechos históricos ocurridos en marzo de 1827 en Carmen de Patagones. En un pequeño papel, que marcó su debut cinematográfico con su nombre propio, actuaba la entonces juvenil Eva Duarte.

La película recibió críticas demoledoras y fue un fracaso comercial; además, como consecuencia del rechazo producido por la ficticia recreación de la Gesta de Patagones, la autoridad municipal prohibió su reestreno local, a mediados de 1941.

Lamentablemente, no se conserva ninguna copia de “La carga de los valientes” aunque la película ha sido buscada en todos los archivos posibles –argentinos y extranjeros- por quienes se especializan en coleccionar imágenes y todo lo relacionado a la vida artística de Eva Duarte de Perón.

El filme fue producido por los estudios Pampa Film, cuyo propietario era el acaudalado empresario Olegario Ferrando. El libro fue escrito por Belisario García Villar (un hombre que siempre estuvo interesado en los temas de la historia y fue director de una película filmada años después en Bahía San Blas, financiada por Bubby Wasserman) y la dirección se le confió al chileno Adelqui Millar, un cineasta que volvía de Europa con la fama de haber dirigido a Carlos Gardel en los estudios de la Paramount en Francia.

Para el elenco se contrataron figuras que eran muy populares por entonces: Santiago Arrieta, en el papel del teniente Aguirre que llega de Buenos Aires al Fuerte de Patagones; Anita Jordán, como la hija del pulpero de Carmen de Patagones; Domingo Sapeli, en el papel del gaucho Molina; Nelo Cosimi, como el subteniente Olivera; Néstor Deval, como el teniente Quesada; y Eva Duarte, como una muchacha de la alta sociedad de Buenos Aires. La música de fondo fue compuesta por el gran autor Lucio Demare

Síntesis del argumento

La historia de la película comienza en Buenos Aires donde los tenientes Aguirre y Quesada compiten por enamorar a la jovencita interpretada por Eva Duarte. Por esta querella se baten a duelo sin herirse ninguno al otro, pero el gobernador castiga a Aguirre y lo manda al Fuerte de Patagones.

En Carmen de Patagones, el teniente Aguirre conoce a la hija del pulpero, llamada Laura. El oficial y la muchacha parecen entenderse; pero hay un tercero, que también pretende los favores de la mujer: es el gaucho Molina. Laura no ama a Molina, pero lo respeta porque es un gaucho admirado por todos; en realidad la mujer está enamorada del oficial. El teniente Aguirre tiene celos del gaucho y lo desafía a pelear. Están por irse a las manos cuando llega el aviso de la invasión extranjera.

El comandante Olivera ordena al teniente Aguirre que salga a la defensa de un fuerte abandonado. Olivera es rodeado por los extranjeros, que le exigen la rendición. Laura se entera que su amado está en dificultades y le pide a Molina que vaya con sus gauchos a salvarlo del aprieto. Allí se produce “la carga de los valientes” que le da título a la película, Aguirre se salva, pero Molina muere en el entrevero, aunque antes logra izar nuevamente la bandera argentina que habían arriado los invasores. Después del combate, naturalmente, llega el tiempo del amor para Laura y Aguirre.

Enorme promoción y duras críticas

La película “La carga de los valientes” fue muy promocionada durante su filmación, con artículos que la productora Pampa Film publicaba en las revistas de chimentos de espectáculos y en los programas de radios especializados de aquel año de 1940, cuando no existía la televisión.

Se anticipaba que era una superproducción con un costo de 500 mil pesos, cuando lo habitual era que un filme nacional costara alrededor de 100.000 pesos. La filmación de exteriores se hizo en la localidad de General Guido, entre Dolores y Maipú en el Norte de la provincia de Buenos Aires y se usaron cientos de extras, con caballada especialmente facilitada por el famoso criador de la raza criolla Emilio Solanet.

El estreno se produjo con gran expectativa, en la tradicional sala del cine Monumental de la calle Lavalle de Buenos Aires, el 12 de junio de 1940. Las críticas que se aparecieron después en diarios y revistas fueron duras.

El diario “La Nación” le dedicó un espacio amplio, en la página 14 de su edición del jueves 13 de junio de 1940 con el título “Espíritu de patria en “La carga de los valientes”, representa un esfuerzo material la novedad argentina del Monumental”.

“Esta producción de Pampa Film de nobilísima intención y de saludable tónica se señala por sus proporciones materiales cuantiosas, desconocidas hasta ahora en nuestra pantalla, que no hallan correspondencia en la calidad del argumento de Belisario García Villar –débil pretexto, agravado por un diálogo parvo- ni en la realización, falta en conjunto de sensibilidad, vigor y sobriedad y aún discutible en detalles de reconstrucción marginal”, expresa la nota.

“Ha sido rodada La varga de los valientes con gran aparato, intervención de muchos extras y cuantioso despliegue escenográfico. Su interpretación adolece de un acentuado y contraproducente estiramiento, que parece fatal en nuestras obras de contornos históricos y conspira invariablemente contra los valores cinematográficos” dice después.

Se puede apreciar que aquel cronista de “La Nación” en 1940 manejaba datos sobre la historia del Combate de Patagones; y por ello señalaba que “Ambrosio Mitre, ministro tesorero del río Negro y uno de los preclaros organizadores de la defensa fue, en carta a ‘El mensajero argentino’, el primer cronista de este episodio de la guerra”.

El artículo del diario de los Mitre, sin ocultar su preferencia por todo lo relativo a la familia, añade que “…el vencedor de Pavón (habitual paráfrasis sobre Bartolomé Mitre) niño entonces de seis años, debió sentir en su retina infantil entre las angustias colectivas del instante, bajo la amenaza de la invasión de tropas muy superiores en número y armamento, la lección del destino que más tarde consagraría su genio en la unidad nacional”.

En otro pasaje, el redactor vuelve a lucir sus conocimientos de la historia, al señalar que “Molina murió años más tarde convertido en coronel de milicias por Rosas” y no en los hechos de marzo de 1827.

En suma: el diario “La Nación” subrayó la importancia del hecho histórico tomado como referencia para el libro, vetó excesivas “licencias argumentales”, puso acento en algunas inexactitudes y acotó que “estas observaciones necesarias desearíamos que no empañaran el buen éxito comercial de la película”, tras lo cual elogió al director Adelqui Millar por “aciertos aislados en las tomas fotográficas de combates y cabalgatas”.

En definitiva, el deseado éxito de taquilla no se logró, y el filme estuvo sólo una semana en la sala de estreno.

La prohibición en Patagones

No se pudieron encontrar datos acerca de la fecha del estreno de “La carga de los valientes” en los cines de la Comarca –por entonces funcionaban el Garibaldi y el España en Patagones y el Argentino en Viedma- pero un sorprendente documento de la Municipalidad de Patagones reveló que en mayo de 1941, cuando se anunciaba su reposición en cartelera, el entonces comisionado municipal Juan José Pino dispuso prohibir su exhibición.

En los fundamentos de la severa medida se señala que: “En otra oportunidad ya ha sido exhibida la citada película, habiendo producido en el público reacción de comentarios desfavorables, que predisponen en contra de los hechos de público conocimiento entre la población, comprobándose igualmente que la citada producción cinematográfica es una ridícula burla de los acontecimientos históricos ocurridos en la defensa de Patagones en el año 1827”.

“La exhibición de la citada película lejos de ser un afianzamiento de conocimientos para quienes conocen de un hecho y tema de veraz enseñanza para quienes no la conocen es una provocación y burla sin arte ni veracidad, con fines exclusivamente comerciales, que revelan los sentimientos de patria y ofenden la gloria que cupo a un puñado de valientes defensores de su integridad” apunta también la resolución y afirma que “es deber de toda autoridad constituida, respetar los derechos que asisten a una población; un justiciero tributo y homenaje a todas aquellas que ofrecieron su sacrificio con el pensamiento en el bien común de sus semejantes y amasaron con su actitud una página de gloria para la historia nacional”.

En definitiva, el intendente Pino prohibió que “La carga de los valientes” volviese a proyectarse en Patagones. No sabemos cuál puede haber sido la repercusión de este hecho en Buenos Aires, ni siquiera si allá alguien se enteró, ni mucho menos si alguno de sus responsables ensayó alguna respuesta a los graves cargos de la resolución municipal.

Esta es, en apretada síntesis, la historia de la película que hace 80 años se filmó con inspiración ficticia en los acontecimientos de 1827. Una película que pasó sin pena ni gloria y engrosó las listas de tantos filmes argentinos perdidos para siempre, a pesar del atractivo accidental de que fuese la primera actuación de Evita Duarte, sobre cuya vida y trayectoria artística se despertó después tanto interés.

(El curioso caso de esta realización cinematográfica fue recuperado del olvido, por primera vez, por el autor de esta crónica en una publicación del Museo Histórico de Patagones en marzo de 2002; luego ocupó un capítulo del libro “Perfiles y Postales, crónicas de la historia chica de Viedma y Carmen de Patagones”, editado en noviembre de 2005).

Por Carlos Espinosa, periodista de Patagones y Viedma

Nota publicada en la serie Perfiles y Postales, diario Noticias de la Costa, enero 2006

Acerca de Raúl Díaz

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